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Temporada de esquí con o sin nieve

Las instalaciones españolas, que abrirán en 15 días, esperan superar los 7,2 millones de visitantes

Noviembre es un mes valle, hostil para las dos actividades de ocio más populares en España. Ni playa ni esquí. Aunque el otoño ha venido disfrazado de primavera, las temperaturas están empezando a bajar, y la mayoría de las estaciones piensan abrir la temporada el día 25, con ayuda de los cañones de nieve, que ya se han puesto en marcha en Sierra Nevada, por ejemplo. Si no hay nieve suficiente, algunos complejos ofrecerán descuentos en los forfaits (entradas) a quienes quieran disfrutar de las actividades alternativas (senderismo, patinaje sobre hielo o piscina climatizada).

Los 36 miembros de la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y de Montaña (Atudem) prevén batir la cifra de visitantes del año pasado, 7,2 millones, aunque tendrá que superar el inconveniente de que la Semana Santa llegará un poco antes, por lo que la temporada será más corta. Las estaciones han invertido casi 100 millones de euros en mejorar sus infraestructuras, frente a los 73 que gastaron el año pasado. A Aragón le corresponden 45 millones, al Pirineo Catalán, 25 y a la Cordillera Cantábrica, 15,6. Las inversiones se han dedicado principalmente a construir pistas, a ampliar el número de cañones de nieve, así como a instalar telesillas y cintas transportadoras, que ganan terreno frente a los telesquís.

Entre las novedades de este año destaca el abono de temporada conjunto de las siete estaciones aragonesas, Astún, Candanchú, Cerler, Formigal, Javalambre, Panticosa y Valdelinares, que suman más de 300 kilómetros de pistas. Su precio es de 670 euros para los adultos y 535 euros para niños y personas de tercera edad. Esta iniciativa se une a la de las cinco estaciones gerundenses (La Molina, Masella, Vall de Núria, Vallter 2000 y Guils Fontanera), que pusieron en marcha el año pasado un abono similar, a la venta por 690 euros (adultos) y 550 (niños).

El forfait diario más caro, un año más, es el de Baqueira Beret, que costará 40,5 euros (por encima de los 38 de Sierra Nevada). La estación leridana ha invertido 10,5 millones en doblar su capacidad de producción de nieve y en ampliar la carretera de entrada, para evitar los atascos de los últimos años. Otra de las estaciones que más se han renovado es Boí Taüll (Lérida), que ha inaugurado un nuevo restaurante y un spa en uno de sus hoteles. A nivel deportivo, el snowboard está 'estancado', según Joaquín Alsina, gerente de la Associació Catalana d'Estacions de Muntanya, 'pero ha servido para que el esquí clásico se pusiera las pilas'. Gracias a eso se han desarrollado los esquíes tipo carving, que tienen un extremo más ancho que el otro, por lo que son más fáciles de manejar, y permiten hacer muchas acrobacias, explica Alsina. Algo que sigue sin resolverse es la legislación de seguridad en las pistas. Alsina recuerda que una iniciativa en el Senado quiere obligar a los menores de 14 años a usar el casco, aunque sigue en fase de estudio. 'Está bastante aceptado que los niños lo lleven, así como los protectores de columna. Nosotros lo recomendamos, pero no podemos garantizar su uso'. Para ello sería necesaria la presencia de policía en las pistas, otra vieja demanda del sector. Las estaciones sólo pueden 'invitar a los usuarios a marcharse', en palabras de Alsina.

La patronal no facilita el volumen de negocio del turismo de nieve en España, pero dado que cada remonte cuesta unos 22 euros, la cifra alcanzaría unos 154 millones en dicho apartado, a lo que habría que añadir la repercusión de las instalaciones en las zonas turísticas. Una estación que ocupe un sexto o séptimo lugar en ventas puede tener una facturación de 3.000 millones de euros por temporada y unos beneficios netos de aproximadamente 1 millón de euros, según datos recogidos por Efe.

Atudem centrará sus campañas de este año en el turismo de sol y nieve y en el mercado francés, donde se comercializará la marca Esquí España. De cara al futuro, el negocio se orienta a la explotación inmobiliaria alrededor de las estaciones. Fadesa está construyendo la estación de La Vall Fosca, y un complejo residencial asociado que tendrá 965 viviendas.

Estancias para disfrutar de la montaña

Rústico por fuera, moderno por dentro. El auge del deporte del esquí propicia que cada año aumente el número de turistas que eligen la montaña para pasar sus vacaciones. Buscan confort después de una jornada de descenso por la pistas en alojamientos situados en parajes de ensueño. Algunos situados en mansiones con fachada de piedra y madera que alojan en su interior todos los servicios que precisa la escapada, desde la hogareña chimenea hasta guardaesquís. La oferta hotelera de esquí alpino en su área de influencia se acerca a las 127.000 plazas.

Aquí se destaca una muestra:

El hotel Almunia del Valle, en Monachil (Granada) está enclavado en el parque Natural de Sierra Nevada, a media hora de las pistas de esquí. Sus propietarios han puesto el acento en los detalles: obras de arte en las habitaciones, tejidos de Gastón y Daniela, iluminación de Santa & Cole... 'Y en el trato personalizado', destaca su propietaria, Patricia Merino. El establecimiento dispone de nueve habitaciones, no todas con bañera, lo que limita su clasificación a las tres estrellas, aunque 'El cliente puede encontrar las comodidades de un cuatro estrellas', asegura Patricia Merino. El hotel ofrece servicios de comedor, biblioteca, una finca arbolada de 13.000 metros cuadrados, piscina volada y área de trabajo para empresas. La habitación doble cuesta 120 euros, con desayuno y sin IVA. Información y reservas: 958 308 010 y wwwllaalmuniadelvalle.com.

En el Pirineo catalán, El Petit Muntanyó es una típica mansión de piedra, madera y pizarra situada a 8 km de la Esquí Boi-Taüll Resort. Se trata de un cuatro estrellas de 11 habitaciones (siete dobles y cuatro tipo suite) de moderna estética y equipamiento (TV vía satélite, música ambiental, teléfono directo, minibar, caja fuerte). Los clientes pueden disfrutar de la sauna y el spa o si lo prefieren desplazarse hasta la cercana estación termal de Caldes de Boí. Precios: 136 euros la habitación doble, 204 euros la suite, sin IVA, desayuno incluido. Información y reservas: 973 696 250 y www.elpetitmuntanyo.com.

Sin abandonar el Pirineo catalán, Ruralka, empresa dedicada a la promoción de establecimientos exclusivos, propone alojamiento en los hoteles Casa Estampa y Mauberme, en el Valle de Arán, y El Roure de Can Bachs, en el Vallés Oriental. El primero destaca por sus enormes chimeneas para recuperar el calor tras la incursión en la nieve, una piscina climatizada y una zona de guardaesquís; el Mauberme cuenta con el atractivo de estar rodeado de arte Románico, mientras que en el Can Bachs, una típica masía catalana del siglo XIII, apetece hacer excursiones. Más información: www.ruralka.com.

En Sallent de Gállego, un pueblo típico del Pirineo aragonés, el Hotel Almud ocupa el espacio de unas antiguas caballerizas del siglo XVIII. Esta residencia de montaña cuenta con once dormitorios entelados con baño, cada uno con una decoración diferente. Camas con dosel, elegantes colchas y cortinajes y muebles de época para crear un ambiente acogedor. El hotel ofrece a los deportistas que acuden a las estaciones de Formigal y Panticosa servicios de guardaesquís y lavandería. Precio a partir de 205 euros con desayuno y sin IVA. Información: 974 490 196 y www.hotelalmud.com.

Las estaciones de Andorra son cada vez más frecuentadas. En el pueblo de alta montaña de Canillo, se alza el Ski Plaza, a 150 metros del telecabina que enlaza con las pistas de Soldeu El Tarter. El hotel es fácilmente identificable por su fachada decorada con un gran fresco. En cada planta, una colección de fotografías recuerda a los huéspedes cómo era la vida en los Pirineos a principios del siglo XX. Son 121 habitaciones y suites con decoración alpina.

Cuenta con restaurante, salas de reuniones para 100 personas, internet, guardaesquís con secador de botas y taquillas. La habitación doble cuesta entre 151.5 y 251.5 euros, desayuno incluido, IVA aparte. Información: 376 739 444 y www.plazandorra.com.