Coyuntura

La inflación baja al 2,5%, el mínimo de la legislatura

La moderación del precio del petróleo llevó la inflación española de octubre al 2,5%, cuatro décimas menos que el mes anterior. El diferencial frente a la zona euro queda en un punto, aunque los servicios mantienen su comportamiento negativo.

La senda moderada que emprendió la inflación española en agosto se acentúa. Después de caer cuatro décimas, el índice de precios de consumo se situó en octubre en el 2,5% interanual, su mínimo en dos años y medio. Según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística, se trata del mes de octubre con menor inflación en los últimos cinco años. Por estas fechas, se situaba el año pasado en el 3,4%.

De acuerdo con el avance publicado por la oficina estadística europea Eurostat, el diferencial de inflación entre España y la zona euro quedaría en octubre en un punto, cuando hace pocos meses rozaba los dos.

El IPC general se sitúa en su valor mínimo desde marzo de 2004, justo antes de empezar la actual legislatura. El desarrollo de la inflación desde entonces ha seguido de forma fiel la evolución del precio del petróleo: el periodo de fuerte crecimiento de éste se inició tras la invasión de Irak, en marzo de 2003, y su efecto sobre la inflación interanual se dejó notar, por tanto, doce meses después.

El precio del crudo se modera sin que haya habido efectos de segunda vuelta

La espiral avanzó de forma incontenida y, de los menos de 30 dólares por barril se pasó, en agosto de este año, a rozar los 80. Desde entonces se ha moderado hasta los 60 dólares, de forma que, entre el año pasado y este, apenas hay diferencia de costes energéticos. Así, el IPC se asemeja -incluso queda ligeramente por debajo- a la inflación subyacente (2,8%), que excluye de su cómputo la energía y los alimentos frescos (éstos se encarecen un 5,2% interanual).

El Gobierno concluye de todo ello que la subida del petróleo de estos tres años no ha producido los temidos efectos de segunda vuelta (reclamaciones salariales que, buscando compensar el poder adquisitivo de la inflación, estimulan la misma).

Analizando las subidas de precios por grupos, se observa el buen comportamiento de los capítulos relacionados con la energía: carburantes y combustibles se abarataron un 4,1% interanual; los productos energéticos, un 1,9%, y los transportes, un 1%. También registran crecimiento negativo los precios de las comunicaciones y el ocio.

La inflación dominante se debe, principalmente, a los componentes menos volátiles de la demanda de los consumidores, como son la vivienda (4,9%) y los servicios (3,8%), cuyas subidas denotan a las claras la escasez de la competencia. Otro grupo inflacionista es el de los alimentos frescos (5,2%), aunque en este caso también afectan factores meteorológicos.