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Los profesores de São Paulo se rebelan contra el Santander

Unos 900 profesores y estudiantes han firmado un manifiesto para impedir que uno de los programas estrella de la obra social del Banco Santander en Brasil salga adelante. Presentado a bombo y platillo en septiembre por el presidente de la entidad, Emilio Botín, al lado del gobernador de São Paulo, Claudio Lembo, en la capital brasileña, Oye fue concebido como un curso para capacitar a profesores de la red pública de educación secundaria para enseñar español a los alumnos. Con ello, el Santander quería facilitar el cumplimiento de una ley que obligará a que todos los centros de educación secundaria ofrezcan clases de español a partir de 2010. Un mes después el banco y el Gobierno de São Paulo tuvieron que matizar las condiciones de un programa que, finalmente, no formará por sí solo a los profesores para enseñar español.

Detrás de ese cambio están los profesores de español de las universidades públicas de São Paulo, que han iniciado una batalla para impedir que un curso de 600 horas vía Internet, como es Oye, equipare su formación, que requiere un mínimo de 2.800 horas presenciales más muchas horas de práctica.

'Es un golpe a la educación nacional dado por nuestro gobierno y por un banco español. Es absurdo. No corresponde a un banco algo que es de soberanía nacional', se queja Neide Maia González, profesora de lengua española en la Universidad de São Paulo (USP).

El Instituto Cervantes certifica el curso y el portal Universia, del Grupo Santander, es el encargado de impartirlo. La directora general de Universia en Brasil, Alina Correa, explica que hubo una confusión en la concepción del curso por parte del Gobierno estatal y que ya se ha solucionado. 'La propia Secretaría de Educación entendió que tenía que cambiar el enfoque y en lugar de formar al profesor para enseñar, lo que va a hacer es mejorar su preparación. Ya en una segunda etapa los profesores que interesen podrán hacer la licenciatura que sí les capacita', afirma.

La Secretaría de Educación también tuvo que emitir un comunicado explicando que el curso ofrecido por el Santander 'por sí solo' no capacita a los docentes a enseñar la lengua.

Entre los profesores, sin embargo, reina el escepticismo e insisten en que el curso se suspenda según está concebido. No se fían del cambio anunciado. 'Puede ser una retirada estratégica. Si es para que los profesores aprendan otras lenguas, nada en contra, pero ¿para qué van a aprender metodología si no es para enseñar?, apunta González.

El curso piloto comenzó el mes pasado con 2.000 profesores. Correa asegura que ha sido un éxito de aceptación porque la demanda es mucho mayor que la oferta. Hay también otro aliciente: los 100 mejores profesores serán obsequiados con un viaje cultural a Salamanca de 35 días. El curso actual finaliza en febrero y las previsiones son formar a 45.000 profesores en dos años.

El banco considera fundamental contar con el apoyo de las universidades, pero por ahora, los profesores no están muy dispuestos.