Lucha contra la piratería

El Gobierno prepara una campaña para acabar con la piratería de software

Es la primera vez que el Ministerio de Industria lanza una ofensiva proactiva contra la piratería de software en España. El departamento de Joan Clos anunciará en pocos días una campaña contra este tipo de acciones que incluirá actuaciones de información y de formación y que irá dirigido al canal de distribución de informática. Y es que según los datos que maneja el Gobierno, cuatro de cada diez establecimientos que venden o instalan software en nuestro país practican la piratería, 'algo que queremos erradicar', señalan a Cinco Días fuentes del ministerio.

Industria planea llevar a cabo una inversión de más de 200.000 euros hasta final de año para poner en marcha esta iniciativa, que se incluye dentro del Plan Avanza, el proyecto del Gobierno para impulsar el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones en España. 'El objetivo es crear un sello con el lema de Sé legal o similar que identique a las tiendas que vendan software legal', añaden las mismas fuentes, quienes apuntan que el ministerio quiere contar con el apoyo de las empresas del sector del software para reforzar su acción.

En España, el índice de piratería subió tres puntos el pasado año y se sitúa en el 46%, lo que representa para el sector unas pérdidas de 600 millones de euros, un 20% más que el año anterior, según el tercer informe global sobre piratería en 2005 elaborado por la consultora IDC. Datos de la BSA desvelan que la industria del software en España facturó 2.300 millones el pasado año y que está formada por cerca de 12.000 empresas que generan 80.000 empleos directos y 300.000 indirectos.

El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, dijo este miércoles que 'en la medida que se perciba el valor del software se generará más valor y se fortalecerá más la sociedad de la información'. Ros, que recogió ese día en Simo el premio que la BSA ha otorgado a Industria por la defensa de los derechos de la propiedad intelectual (los otros dos recayeron en La Caixa y Aetic), destacó que la adopción de las nuevas tecnologías por parte de la sociedad son un caldo de cultivo para el uso del software legal y para la actividad creadora del sector.