Denuncia

El Banco de España reclama más competencia en remesas

El Banco de España ha denunciado la falta de competencia en el negocio del envío de remesas. El supervisor bancario considera que Santander y BBVA deberían apoyarse en sus franquicias de Latinoamérica para ganar presencia en este mercado y favorecer la bancarización de la región.

El mercado del envío de dinero está dominado, a escala global, por un escaso número de operadores no bancarios, que controlan el 90% de las transacciones'. Así de rotundo se muestra el Banco de España en su último Boletín Económico, en un informe sobre remesas y bancarización.

España no es una excepción dentro del panorama global 'monopolístico'. A pesar de que el envío de dinero al extranjero ha crecido durante los últimos ocho años a tasas cercanas al 30% anual y se espera que en 2006 los inmigrantes transfieran más de 4.500 millones de euros, las entidades financieras siguen sin encontrar su hueco.

Las iniciativas de la banca, desde hace dos años, han sido numerosas y variadas. Santander compró una firma especializada: Latinoenvíos. BBVA creó la marca Dinero Express, y un grupo de cajas se ha aliado con inversores extranjeros para entrar en este negocio. No obstante, los avances han sido pequeños y las entidades reconocen que las grandes remesadoras -Money Gram y Western Union- siguen controlando en torno al 80% de los envíos de dinero al extranjero.

El Banco de España señala como una de las claves para aumentar la competencia que la banca española aproveche sus franquicias en Latinoamérica en referencia a la amplia red de Santander y BBVA. La posición de la banca española es, según el informe, 'particularmente apropiada' por su importante presencia en países receptores de remesas.

El modelo que propone el supervisor bancario otorga un papel importante a las entidades financieras para así 'mejorar el funcionamiento del mercado' y favorecer la bancarización de los países destino de las remesas.

El estudio considera que los bancos tienen que aprovechar la ventaja de poder 'ofrecer crédito y remunerar el ahorro de los inmigrantes' en sus países de origen, frente a las remesadoras tradicionales. Gracias al margen financiero que obtendrían, podrían reducir el precio por envío de dinero y así introducir mayor competencia.

El Banco de España constata, sin embargo, que las entidades financieras perciben este negocio de forma instrumental, como un modo una forma de captar nuevos clientes a los que ofrecer después otro tipo de productos. Esto provoca que, aunque se está favoreciendo la competencia en un mercado tan monopolístico, las remesas no se reciben en sucursales bancarias, con lo que no se favorece la bancarización.

Un fuerte impulso del desarrollo económico

El envío de rentas por inmigrantes que trabajan en el extranjero es un catalizador fundamental para el desarrollo económico de los países receptores del dinero. Esta relación, enunciada y contrastada en diversos estudios, ha hecho que el Gobierno español quiera convertir a las remesas en una pieza clave de su política de cooperación internacional. La dirección general de Políticas de Desarrollo, del ministerio de Asuntos Exteriores, están en conversaciones con la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), para desarrollar convenios que fomenten la concesión de préstamos a los receptores de remesas. BBVA lanzó hace un año y medio un acuerdo en esta línea para que parte de los envíos de dinero desde España tengan como destino cuentas ahorro-vivienda subvencionadas por el gobierno de Perú.