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'Se puede aprender a tomar decisiones mejor'

Presidente de la Society of PNL de habla hispana, Guerrero enseña a ejecutivos de todo el mundo a mejorar sus habilidades de comunicación.

Ha venido a Barcelona para formar a entrenadores. Pero lo suyo no son las flexiones o los abdominales; lo suyo es enseñar a sacar el mayor partido posible a la mente y al lenguaje. Consultor autorizado de Programación Neurolingüística (PNL) -un método creado en los años setenta en Estados Unidos, cuyo objetivo es mejorar la vida profesional y personal al profundizar en el funcionamiento de la mente y la comunicación-, Gabriel Guerrero es consultor y coacher de fama internacional. Entre sus clientes figuran directivos de empresas como BBVA, Coca-Cola, BSCH, Chrysler, Fox, Adidas, Xerox o HP. Como presidente de la Society of PNL de habla hispana llega a España invitado por Grupo HCT -única empresa española con certificación internacional para enseñar el método- para impartir un seminario acerca de esta cuestión.

¿En qué consiste la labor de un entrenador de programación neurolingüística?

La programación neurolingüística estudia la forma en que organizamos nuestra mente y utilizamos las herramientas del lenguaje para influir positivamente en los demás y en nosotros mismos. Yo soy un entrenador, entreno a personas que quieren aprender a mejorar su vida o su entorno laboral, aunque en los últimos años me he dedicado en mayor medida a formar instructores.

¿Cuál es el objetivo y la utilidad del método PNL?

La utilidad de la programación neurolingüística es muy amplia. A veces su objetivo es mejorar la forma en que las personas transmiten sus ideas a los demás, pero junto a esa función también ayuda a tener una vida personal más completa, porque si un ejecutivo no tiene una vida privada equilibrada su productividad en la empresa acaba resintiéndose.

Otro de sus fines es enseñar cómo las personas tomamos decisiones y cómo podemos aprender a tomarlas mejor de lo que lo hacemos. El modelo de comunicación que implica el método de PNL plantea que lo que una persona hace en un área de su vida repercute de forma inevitable en todas las demás. El ejecutivo que recibe este entrenamiento se beneficia en todos los ámbitos.

¿Es útil, por ejemplo, para mejorar la relación entre jefe y subordinado?

Absolutamente. Lo primero que hacemos para mejorar ese aspecto es observar, realizamos un examen sobre qué clase de comunicación mantiene el ejecutivo con sus subordinados y qué aspectos hay que mejorar. Lo que analizamos no es únicamente el tipo de ajustes de comunicación que necesita el directivo, sino cuáles debe emplear con cada una de las personas que trabajan con él.

¿Cuánto tiempo se necesita para aprender estas técnicas?

Depende, pero en general se puede hablar de 16 a 24 horas de formación. En algunos casos puede ser bastante más y en otros menos. A veces los ajustes parecen muy fáciles, muy sencillos, pero lo cierto es que si no se señalan desde fuera por parte de alguien que sea un experto es muy difícil realizar los cambios necesarios.

Una de las claves de la programación neurolingüística es lograr una mejora de la comunicación. ¿Cuál es la clave para transmitir con eficacia un mensaje?

Lo principal es concentrarse en la persona que escucha y pensar no sólo en cómo uno dice las cosas, sino en cómo las dice en función de la persona a la que uno se dirige.

Usted ha formado a un abundante número de directivos y directivas en PNL. ¿Ha notado diferencias entre ellos a la hora de aceptar y aplicar su método?

No sabría explicar cuál es el motivo, pero lo cierto es que mi experiencia es que las mujeres ejecutivas suelen tener una mayor disposición que sus homólogos masculinos a la hora de aprender conceptos nuevos.