Banca

La banca pierde 300 millones anuales por estafas de suplantación de identidad

El golpe de timón que ha dado la banca para reemplazar, progresivamente, las hipotecas por otros créditos más rentables, pero sin garantía real, está agravando el problema del fraude de identidad. La consultora británica Experian estima que las estafas con suplantación de personalidad hacen perder a bancos, cajas y financieras en torno a 300 millones de euros anuales.

El caso más frecuente se produce en la compra de automóviles. Los estafadores, que cada vez operan más en bandas organizadas, adquieren un vehículo y, a la hora de suscribir un préstamo para financiar la operación, aportan documentación falsa o sustraída.

La fuerte competencia entre concesionarios y las amplias facilidades en la concesión de créditos están disparando el número de estafas, según explica José Arizpe, director general de Experian en España. 'La única alternativa con que cuentan las entidades para combatir esta lacra es compartir información de potenciales estafadores', apunta.

Colaboración con la Policía

La preocupación de las financieras por este asunto ha hecho que Asnef, la patronal del sector, haya alcanzado un acuerdo con la Policía Nacional para cotejar que los DNI aportados en la concesión de préstamos, no son robados. El Banco de España también ha advertido sobre el agravamiento de este problema.

Otro de los negocios donde la banca quiere crecer y donde están aumentando a gran velocidad este tipo de delitos es en los créditos rápidos. Este tipo de préstamos, de baja cuantía, veloz concesión y escaso conocimiento del cliente, son un terreno abonado para la suplantación de identidad.

Experian, que cotiza en la Bolsa de Londres, está presente en España desde 1992 y tiene a su cargo la gestión del Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI).