Apuestas online

Las webs de apuestas de EE UU miran a Europa para esquivar la legislación

La Unión Europea está gestionada de una manera que favorece a nuestro negocio'. Son las palabras de Mitch Garber, el presidente de Partygaming, la mayor compañía de póquer por internet. Y es que la guerra declarada por el Gobierno de EE UU ha puesto en dificultades al sector, que confía en su negocio europeo para salir adelante.

El Congreso del país norteamericano aprobó el pasado 30 de septiembre una ley por la que las compañías de medios de pago no podían gestionar los cobros de las apuestas online.

Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, países europeos como Italia, Bélgica o el Reino Unido prefieren regular el juego en internet en vez de prohibirlo, toda vez que las apuestas ya son un negocio importante que movió en 2005 unos 12.000 millones de dólares en el mundo, la mitad de ellos en EE UU. La UE, de hecho, ha presionado a sus países miembros para que no pongan trabas a estos sitios.

Las empresas españolas no pueden, sin embargo, participar de este banquete debido al vacío legal existente -las competencias sobre juego pertenecen a las comunidades autónomas- aunque esta situación podría tener sus días contados si, como se prevé, la Comunidad de Madrid y la Generalitat catalana publican los reglamentos sobre el juego en red.

Este cambio jurídico permitiría a las empresas nacionales lanzar sus propios portales de apuestas y juegos. Un negocio, hasta ahora restringido a las compañías basadas en el extranjero (fundamentalmente Gibraltar), que el pasado año registró 550.000 usuarios y movió 255 millones, según la asociación española de apostadores por internet. Las empresas quieren captar negocio antes de que florezcan las compañías nacionales, y, así, la publicidad ha invadido radios y periódicos gratuitos y deportivos.

La prohibición en EE UU puede provocar, sin embargo, que los jugadores del país busquen formas de evitar la prohibición, igual que sortearon Ley Seca en la década de los 20, según expertos citados por Bloomberg. 'Los jugadores de EE UU pueden verse empujados a apostar en empresas europeas', afirman.

El juego juega a la baja en los mercados

Las empresas europeas de apuestas online han vivido un año nefasto en Bolsa por culpa del Gobierno estadounidense. En conjunto, se han dejado el 56,3% de su capitalización.

La peor parada es la británica Partygaming, la mayor del sector, que ha perdido el 77,6% de su valor en lo que va de ejercicio, hasta valer 1.786 millones de euros el viernes. 888, también del Reino Unido y patrocinador del Sevilla CF, se ha dejado un 43,15% de su cotización y ahora vale 541,9 millones.

Betandwin (ahora conocido sólo como Bwin) es una empresa austriaca con sede en Gibraltar que trató de anunciarse en la camiseta del Barça y que ha perdido este año el 81,6% de su capitalización. Vale 515 millones.