Automoción

La marca automovilística Rover resucita en China bajo el nombre de Roewe

Los coches chinos comienzan a imitar a los europeos. La compañía china SAIC ha presentado su modelo estrella Roewe 750, una versión asiática del Rover 75, cuyo modelo industrial adquirió a la extinta firma británica.

La Corporación Industrial del Automóvil de Shanghai (SAIC, en inglés) compró en 2004 los derechos para fabricar coches Rover a la compañía inglesa. Dos años después, presenta los resultados: su propia marca y un primer modelo, el Roewe 750, versión china del Rover 75, según los datos facilitados por el diario oficial Shanghai Daily.

SAIC, el segundo fabricante de automóviles de China, que estuvo negociando durante meses la compra de MG Rover en 2004, lo que al final no se produjo. Este rechazo forzó el cierre de la firma británica, adquirió en noviembre de ese año los derechos para fabricar coches Rover 75 y Rover 25.

Ahora, con un chasis con la tecnología adquirida de Rover y una carrocería novedosa, SAIC presenta su primera marca 100% china, Rong Wei, cuyo nombre en inglés, Roewe, recuerda en su pronunciación al de la propia Rover.

Por lo que se puede apreciar en las fotografías publicadas por la prensa china, el logotipo también recuerda a la marca británica, ya que se enmarca en un escudo con la misma forma, con fondo rojo y negro, aunque el barco vikingo y la palabra Rover son sustituidos por dos leones chinos sobre una R ornamental de color dorado.

El primer vehículo de la marca, el Roewe 750, es un turismo de gama alta, equipado con un motor de 2.5 litros (o 1.8 litros turbo), que puede alcanzar una velocidad máxima de 220 kilómetros por hora.

SAIC lo pondrá en el mercado chino a finales de este año por un precio entre los 230.000 y los 320.000 yuanes (entre 23.170 euros, y 32.245 euros), a través de 60 puntos de venta en todo el país.

'Se puede reconocer enseguida que es un coche europeo', comentó de hecho a la prensa china Ludwig Lehg, director general de la filial de frenos de SAIC.

El grupo chino espera desarrollar más de 30 modelos propios en los próximos cinco años, y ya anunció el año pasado su intención de convertirse en una firma internacional, lo que la colocaría en competencia directa con sus propios socios en China (Volkswagen y General Motors).

La industria china de la automoción ya está poniendo sus ojos en Europa, y se ha convertido, junto a los fabricantes indios, en la gran amenaza para las cuotas de mercado de los fabricantes tradicionales, los japoneses y los coreanos.

De hecho, el antiguo responsable de Rover en España, Alfonso Saavedra, ha asumido la importación de los modelos de MG, adquiridos por la compañía Nanjing. El empresario español aseguró recientemente que los primeros modelos de esta firma para principios del próximo año. Para ello ha creado la importadora NAN Motors, integrada en el grupo Sino Motors.

Dos millones de automóviles en 2010

La compañía china SAIC no ha ocultado en ningún momento que su verdadera intención es comercializar su nuevo modelo en el mercado europeo. El fabricante, aliado en su país de Volkswagen y General Motors (con quienes comparte sendas joint ventures (alianzas industriales) se ha fijado como objetivo alcanzar unas ventas mundiales de 600.000 unidades de vehículos de su propia marca en el año 2010. Más a largo plazo, pretende alcanzar una producción de dos millones de unidades.

La fuerte alza registrado por la industria automovilística china le ha llevado a desbancar a Alemania como tercer productor mundial de vehículos, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA). En 2000, el país asiático apenas alcanzaba la séptima posición.