Sony reconoce que no podrá afrontar por sí sola la retirada de 13 millones de baterías

La multinacional japonesa Sony no termina de dar por concluida la polémica sobre sus baterías, que montan decenas de gigantes industriales, desde Gateway a Toshiba, y ayer reconocía públicamente que tendrá que hacer frente a la retirada del mercado de 3,4 millones de ellas más, a sumar a las 9,6 de las que ya había solicitado la devolución, por los mismos motivos que anteriormente: su recalentamiento puede llegar a ser peligroso para los usuarios.

Como informa hoy el diario CincoDías, Sony anunció la semana pasada que había reservado 51.000 millones de yenes (unos 427, 2 millones de dólares) para hacer frente a los costes de ese plan de sustitución.

El problema es que ayer el vicepresidente ejecutivo de Sony, Yutaka Nakagawa, reconocía además que su compañía no tiene capacidad para suministrar las nuevas baterías necesarias al ritmo suficiente como para reemplazar las unidades defectuosas de sus clientes. Al menos, no sin afectar a su producción regular.

Sus resultados empresariales, lastrados por la crisis

Nakagawa señalaba así que Sony mantiene conversaciones con los fabricantes de ordenadores para conseguir la ayuda de otros suministradores de baterías. Y es que este tropezón en el jugoso negocio de baterías podría hacer que sus clientes se inclinen por otros proveedores como Sanyo, líder el pasado año en el segmento de las baterías de Ion Litio.

El nuevo programa de recambio afecta a todas las baterías de portátiles del mismo tipo que las que ya pidieron en su día retirar Dell, Apple y Lenovo, y que fueron fabricadas entre agosto de 2003 y febrero de 2006. Nakagawa pidió ayer, junto a otros directivos, disculpas en Tokio a los usuarios y fabricantes de ordenadores que se han visto afectados.

Sony ya anunció la semana pasada que contempla unos beneficios netos en el año fiscal 2006 un 38% más bajos que los que había estimado en julio. Ese beneficio quedará reducido a 672 millones de dólares, frente a los 1.092 millones previstos. Aunque la caída obedece también al retraso en el lanzamiento de su videoconsola PS3 en Europa.