Finanzas

Dos bancos cooperativos se unen para crear la cuarta entidad italiana

La concentración del sector financiero italiano avanza a marchas forzadas. Banco Popolare di Verona e Novara anunció ayer que adquirirá a su rival Banca Popolare Italiana (BPI) por 8.200 millones de euros. La fusión de estas dos entidades, de carácter cooperativo, dará lugar al cuarto grupo bancario del país. Mientras, Intesa y Sanpaolo continúan el proceso para crear la primera entidad de crédito italiana.

Los últimos movimientos corporativos habían metido mucha presión a los pequeños bancos transalpinos. La ronda la abrió Unicredit, que con la compra del alemán Hypovereinsbank adquirió escala europea. Tras esta operación, dos entidades de tamaño medio, BNL y Banca Antonveneta fueron adquiridas por dos bancos extranjeros (BNP Paribas y ABN Amro). Más tarde, movieron ficha Banca Intesa y Sanpaolo, segundo y tercer prestamista del país, cuya fusión creará el campeón nacional italiano.

El siguiente paso que esperaban los analistas eran las alianzas entre pequeños bancos popolares -de naturaleza cooperativa-. Las previsiones se cumplieron ayer cuando el Popolare di Verona anunció que va a presentar una oferta de 8.200 millones de euros por BPI para crear el cuarto banco italiano por capitalización bursátil, con un valor en bolsa de 15.250 millones y más de 2.100 oficinas, desde Milán hasta Sicilia. La oferta del Popolare di Verona, a 12 euros por acción, conlleva una prima del 16% respecto al precio de mercado.

Los accionistas de los dos bancos votarán sobre la operación a finales de febrero. La adquisición será respaldada por la mayoría de la asamblea general de Popolare di Verona y por dos tercios de los accionistas de BPI, según comunicaron ayer las entidades.

BPI había colgado el cartel de 'se vende' hace unos meses, tras registrar unas pérdidas de 744 millones de euros en 2005. En un ejercicio aciago para el banco de Lodi, su consejero delegado Gianpiero Fiorani fue arrestado por utilización de información privilegiada. Fiorani fue reemplazado por un nuevo equipo directivo, que ha empleado los últimos meses en reconstruir la imagen del banco. Si BPI buscaba comprador, el Popolare di Verona necesitaba crecer. La entidad ha duplicado el número de oficinas, tras una serie de adquisiciones, hasta 1.140, desde que en 2001 se fusionó con el Banco Popolare di Novara.

Mientras la consolidación del sector bancario italiano avanza, el Santander espera su oportunidad. La fusión de Intesa y Sanpaolo -donde el gigante español posee un 8,4%- reducirá su capacidad de influencia en la nueva entidad. El Santander, que votó en contra de la operación en el último consejo de Sanpaolo, podría decidir salir del capital del nuevo campeón nacional tras llegar a algún tipo acuerdo.

El presidente de Sanpaolo, Enrico Salza, se ha mostrado partidario de mantener los vínculos con Botín en una reciente entrevista: 'deben decidir si quiere seguir en banca minorista en Italia o si prefiere que realizar una gran alianza en otra actividad en Italia o en el extranjero', apuntaba.

El BBVA, que hace un año fracasó en su intento de adquirir el sexto banco italiano, BNL, no ha renunciado tampoco a tener presencia en Italia. El pasado verano compró por 67 millones de euros Maggiore Fleet -una entidad especializada en el renting de vehículos-, para crecer en financiación al consumo.

La era post Fazio

La renuncia de Antonio Fazio a su cargo de gobernador del Banco de Italia, el pasado mes de diciembre, ha sido muy fructífera para la concentración del fragmentado sector financiero. Durante su mandato, Fazio se opuso frontalmente a los intentos de BBVA y ABN Amro por adquirir BNL y Antonveneta, lo que acabó propiciando su caída en desgracia. El nuevo gobernador, Mario Draghi, es más proclive a los movimientos corporativos y desde que accedió al cargo se han anunciado operaciones en el sector por más de 60.000 millones de euros.