Informe UNCTAD

España pierde cinco puestos en el ranking de inversiones en el exterior

Los flujos de inversiones en el mundo crecieron un 29% en 2005, según el informe presentado ayer por la Agencia para el Comercio y Desarrollo de la ONU (Unctad). España es la octava potencia inversora en el exterior, aunque ha perdido cinco posiciones respecto al anterior informe, y la décima receptora de fondos.

La pérdida de cinco puestos en el ranking mundial se explica, en parte, según el director de Comercio e Inversiones, âscar Vía, porque en 2004 se contabilizó la compra del Abbey National Bank por parte del SCH. Esta operación es la que ha provocado en mayor medida un descenso del 35,9% en la inversión española en el extranjero, que ha pasado de 60.532 a 38.772 millones de dólares en un sólo año. Descontada esa operación, Vía intuye una 'tendencia a la recuperación' de la inversión española respecto a la registrada en los últimos cinco años, a pesar, que puede verse alentada por las deslocalizaciones hacia otras áreas emergentes como Asia o Europa del Este.

Los cambios en 2005 no sólo se circunscribieron al tamaño de las inversiones, sino también a los receptores. Si en 2000, el 50% de la inversión española iba destinada a Latinoamérica, cinco años después el porcentaje se ha reducido al 15%, una vez que ha culminado parte de los procesos privatizadores en estos países. El resto ha ido dirigido a socios de la zona euro, como Francia o Reino Unido.

Lo que no ha cambiado han sido los sectores a los que se destinan los fondos en el extranjero, dirigidos a telecomunicaciones, inmobiliario y servicios financieros. Esos mismos sectores son también los principales receptores de la inversión extranjera en España. Estas inversiones también cayeron el año pasado, de 24.761 a 22.987 millones de dólares, prueba de que España está perdiendo atractivo respecto a otras zonas del planeta.

Reinan las fusiones

En total, el flujo global de inversiones en todo el mundo alcanzó los 916.000 millones de dólares en 2005, con una influencia cada vez mayor de las fusiones o adquisiciones de empresas, que supusieron el 78,1% del total. Este factor es el que ha provocado que Reino Unido se coloque en 2005 como el primer receptor de inversión extranjera, gracias a la fusión de Shell y Royal Dutch, que impulsó la inversión a 165.000 millones de dólares.

A pesar de que la UE representa el 50% de la inversión recibida y el 70% de la emitida, Victoria Aranda, directora de Relaciones Exteriores de la Unctad, reconoció el profundo cambio en el ritmo inversor hacia países en vías de desarrollo, que ganan peso económico y político, como China, con inversiones crecientes en África, o los países latinoamericanos.

Entrada de los fondos de capital riesgo

El aspecto más novedoso del informe, según Aranda, es la llegada de fondos de capital riesgo como inversores extranjeros. Unos tipos de interés históricamente bajos y una creciente integración financiera, han conducido, según el informe, a realizar inversiones directas en el extranjero por este concepto por valor de 135.000 millones de dólares, lo que supuso un 19% del total de las operaciones transfronterizas.

El informe apunta las peculiaridades derivadas de este tipo de fondos, ya que no tienden a hacer inversiones a largo plazo, siendo su horizonte cronológico en torno a cinco o seis años, y siempre con un objetivo de plusvalía tras ese periodo. Por este motivo, la Unctad advierte de la necesidad de que todos países, en especial, los que estén en vías de desarrollo, tomen conciencia de la conveniencia de este tipo de socios.