Balanza de pagos

Comercio y servicios elevan un 32% el déficit corriente hasta julio

El déficit por cuenta corriente español, que refleja los ingresos y pagos por operaciones comerciales, servicios, rentas y transferencias llegó a los 52.504 millones de euros en los siete primeros meses del año, lo que supone un aumento del 32,3% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Según el Banco de España, en este crecimiento del déficit corriente han pesado dos factores: el empeoramiento del sector exterior y el menor superávit de los servicios.

En el primer caso, el desequilibrio comercial sigue suponiendo el 85,7% del saldo negativo por cuenta corriente, registrando números rojos por valor de 45.042 millones de euros en los siete primeros meses del año. No obstante, los datos dados a conocer por el Banco de España dejan entrever una cierta mejora en las cifras de exportación, con un repunte del 11,3% de las ventas, aunque enfriados por el mayor crecimiento de las importaciones (14%).

Tampoco ayuda el incremento de los precios del petróleo en la primera mitad del año, que ha elevado sobremanera la factura energética.

Por áreas geográficas, una buena parte de las importaciones españolas, en torno al 13% en 2005, procede de la zona de Asia-Pacífico y más en concreto, de China, que con más de 5.000 millones de euros, se ha convertido en el primer proveedor de España no europeo. Ese intenso comercio con el país asiático no se ha visto compensado con un crecimiento en paralelo de las inversiones, ya que España representa tan sólo el 0,6% de la inversión extranjera en China.

Para reparar esta situación, algunas administraciones han puesto en marcha distintos mecanismos para fomentar las relaciones comerciales e incentivar las inversiones directas españolas en China.

Objetivo Shanghai

Prueba de ello es la inauguración ayer, a través de la Cámara de Comercio de Madrid, de la primera cámara española en Shanghai, a la que acudieron 300 empresarios chinos y españoles. Además de las relaciones comerciales, la Cámara persigue la captación de turistas chinos, ya que según los cálculos de la Organización Mundial del Turismo, será el cuarto destino emisor de turistas en 2020.

Asimismo, el Banco de España dio ayer a conocer el avance del saldo inversor de España en los seis primeros meses del año, con un fuerte crecimiento de las inversiones extranjeras directas en el extranjero, que supusieron 44.544,6 millones de euros, un 148,4% más que en el mismo periodo de 2005.

El superávit del turismo empieza a debilitarse

El turismo, a pesar de ser la única rúbrica con superávit en la balanza de pagos, ha empezado a mostrar síntomas de debilidad, ya que el saldo entre ingresos y pagos fue de 12.689 millones de euros, lo que supone un 7,4% menos que en los siete primeros meses de 2005.

Este dato confirma una tendencia observada en el sector: cada vez vienen más turistas, pero las estancias y el gasto medio por turista es cada vez menor.

Así se aprecia en la Encuesta de Gasto Turístico, elaborada por el Instituto de Estudios Turísticos, dependiente del Ministerio de Industria, correspondiente al mes de agosto. En ella se observan descensos en el gasto medio por turista (un 1,4% en los ocho primeros meses del año) y en las estancias medias (-1,9%), a pesar de que el número de turistas creció un 5% en el mismo periodo.