Alberto García Erauzkin

'Amena no tenía interés por nuestra alianza'

El primer ejecutivo de Euskaltel asegura que el reto que se presenta ahora tras su ruptura con Amena y la alianza con Vodafone no es mayor que los superados desde su creación

La desvinculación de Euskaltel de Amena en el negocio del móvil ha abierto un nuevo escenario para el operador global vasco de telecomunicaciones. Su consejero director general, Alberto García Erauzkin (Erandio, Vizcaya, 1960), asegura que el esfuerzo para mantener una cartera de 450.000 clientes y engordar la lista de abonados es inferior al que realizaron los accionistas de la sociedad 'cuando les tuve que pedir en 2001 que desembolsaran más de 200 millones de euros para financiar nuestras inversiones en fibra óptica'. Tras su pacto con Vodafone y sin esperar al dictamen de la CMT, que debe decidir sobre el conflicto que les enfrenta por la titularidad de esos clientes, invertirá hasta diciembre 50 millones de euros 'para mantener nuestra independencia en el negocio del móvil'.

¿Por qué han roto su pacto con Amena en el negocio del móvil?

No ha sido una ruptura, sino una desvinculación de Amena. Compartíamos negocios y nos repartíamos su resultados. Si el desarrollo del proyecto con Amena hubiera sido distinto en temas como, por ejemplo, el de la cobertura, quizás no se hubiera producido esta situación.

Habrá razones de peso para cambiar su alianza con Amena y pactar con Vodafone...

Teníamos un pacto para actuar coordinadamente, pero ellos tomaban las decisiones. Durante dos años han estado en proceso de venta, lo que ha ralentizado su desarrollo. Nosotros, con las inversiones realizadas, hemos pasado a convertirnos en líderes en los segmentos de la telefonía fija y el cable. En cambio en móvil casi todo era manifiestamente mejorable.

Es decir, que ustedes reclamaban más inversiones por parte de Amena.

Demandábamos respuestas a preguntas como la posibilidad, por ejemplo, de que la red de móvil y la fija puedan ofrecer productos integrados, lo cual exige una integración de redes y servicios. Ellos no han respondido. Da la impresión de que no tenían el interés suficiente por nuestra alianza, para buscar alternativas, sobre todo desde que entró en la órbita de France Télécom.

¿Hasta cuándo se dieron de plazo para seguir o desvincularse de Amena?

Decidimos que el 24 de julio pasado era la fecha tope. Llegó el día y no conseguimos un acuerdo. Así que inmediatamente empezamos a negociar a contrarreloj con Vodafone. Habíamos decidido que no nos íbamos a subastar. El 27 de julio, a las cinco de la madrugada, pactamos nuestra nueva colaboración.

¿Qué les ofrece Vodafone que no les haya dado Amena?

Desarrollar la red de móvil, nos permite competir con todos y operar en todo el Estado. En un año tomaremos la decisión sobre cómo salimos al mercado del resto de España. Contaremos con tecnología de vanguardia, como el sistema UMTS.

¿Cómo esperan que se produzca la migración de los abonados?

Queremos que sea tranquila. Ya hemos diseñado la estrategia con un plan al que hemos denominado Lasai que en castellano significa tranquilo. Esperamos que en el primer trimestre de 2007 salga la primera parte de la migración.

¿Qué volumen de negocio han generado los 450.000 clientes que se disputan ustedes y Amena?

Tenemos el 27% del mercado del móvil en el País Vasco y una facturación de 100 millones sólo de tráfico saliente. Con la nueva alianza este cifra se incrementaría hasta los 125 millones. El móvil supone en la actualidad un tercio de nuestras ventas globales.

¿Cuánto van a invertir en desarrollar este negocio?

Destinaremos 50 millones de euros hasta final de año en una red propia de móvil que incluirá centrales de conmutación, plataforma de servicios e infraestructuras de interconexión, entre otros capítulos. A esto se sumarán las campañas promocionales que deberemos realizar.

¿Cuándo esperan tener su primer cliente en la nueva situación?

El día 15 de diciembre tendremos nuestra primera alta y entraremos con fuerza en la campaña de Navidad. Contaremos con terminales en exclusiva de tercera generación.

¿Ya les ha asignado la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones un código de operador?

Sí, nuestro código es el 08. Vamos a ser un operador de móvil real.

¿Quiénes serán sus socios tecnológicos en el desarrollo de su red?

Las principales empresas de este negocio, como Cisco o Siemens, por citar dos ejemplos.

¿Se han marcado algún objetivo de crecimiento en el negocio del móvil?

Aspiramos a ser líderes en el servicio de móvil a las empresas con terminales de última generación.

Los accionistas de Euskaltel, entre los que se encuentran las tres cajas vascas, Iberdrola, Endesa, MCC y varios sociedades públicas de Euskadi, habían reservado el 6% que tienen en autocartera para France Télécom tras la compra de Amena. ¿Mantienen la misma estrategia?

Era una posibilidad que se había barajado, pero con este nuevo escenario se ha descartado. Tenemos todavía un plazo de siete meses para colocar ese porcentaje de acciones.

Aún cuentan con 0,2% del capital de Auna. ¿Qué piensan hacer con esos títulos?

Lo tendrá que estudiar el consejo de administración y todavía no hay decisión tomada.

¿Pueden llegar a algún tipo de acuerdo con Ono?

Se han dado un tiempo para digerir la compra de Auna. Tienen un gran desafío, que es estar en Madrid y Cataluña. Nos han ofrecido cosas y podemos tener interés en contenidos de televisión.

Tienen previsto empaquetar servicios.

Tenemos que buscar fórmulas que desemboquen en una integración tarifaria y también técnica.

'Esperamos las medidas cautelares de la CMT lo antes posible'

El primer ejecutivo de Euskaltel se aplica en recalcar que con Amena no ha habido una ruptura, 'sino una desvinculación'. Esta estrategia ha llevado a la compañía vasca a acudir al regulador de la telecomunicaciones, la CMT, con el objetivo, según dicen, de 'proteger' a sus clientes. Precisamente la titularidad de la lista de abonados y de los números adscritos a ellos es lo que está ahora en discusión.

Euskaltel ha solicitado a la CMT que adopte medidas cautelares y espera una decisión 'lo antes posible'. La operadora vasca argumenta que los clientes de móviles están bajo su órbita porque les hacía los contratos y les facturaba, además de proporcionarles terminales y atender sus demandas técnicas. Amena, por su parte, defiende que los números asignados son suyos al ser el operador de móvil y que, por tanto, le pertenecen.

La resolución de este contencioso, en principio, se podría producir antes de final de año. García Erauzkin confía en un dictamen del regulador favorable a los intereses de Euskaltel, 'porque ya ha habido precedentes'.

El recurso a los Tribunales todavía no se ha producido y en Euskaltel apuestan porque no se produzca. De ahí su petición de adopción de medidas cautelares. En cualquier caso, las hostilidades ya han empezado con una campaña promocional de Amena a los clientes todavía relacionados contractualmente con Euskaltel.

Alberto García Erauzkin afirma que la operadora vasca mantendrá el nombre y que no tienen ninguna intención de 'abandonar el naranja de nuestra marca'. Ese color es uno de los que predominan en Orange, el operador de móviles de France Télécom, sociedad que adquirió Amena.

Euskaltel espera desarrollar a partir de ahora una estrategia de marcas adscrita a distintos productos. Lo que sí tienen claro es que el equipamiento de su equipo ciclista profesional, uno de los miembros del UCI ProTour, mantendrá el color naranja.