Inmigración

Suiza endurece las leyes de Asilo y Extranjería

Suiza aprobó ayer en referéndum y por una abrumadora mayoría el endurecimiento de sus leyes de Asilo y Extranjería, según los resultados oficiales provisionales de doce de los 26 cantones que integran la Confederación Helvética. En todos los casos, la ciudadanía aprobó ambas leyes aunque el respaldo fue más tímido en los cantones francófonos, frente a un aplastante en la región suiza germanófona.

Dichas leyes, que han provocado una de las mayores polémicas de los últimos años en Suiza, restringen fuertemente las posibilidades de obtener el estatus de refugiado o de establecerse en este país con fines laborales, sobre todo a los inmigrantes de países de fuera de la Unión Europea.

Una de las primeras reacciones frente a este resultado fue la del presidente del Partido Demócrata Cristiano, Christophe Darbellay, quien afirmó que ahora el Gobierno deberá aplicar una política coherente de integración de los inmigrantes para evitar 'los guetos a la francesa'.

Sobre el asilo, dijo que el resultado del referéndum 'no debe entenderse como un cheque en blanco para cerrar las puertas' a quienes son víctimas de persecución, pero consideró que será útil para luchar contra los abusos.

Ambas leyes contaban con el respaldo del Gobierno Federal, que las justificó por la necesidad de tener medidas más rígidas para impedir excesos en materia de asilo, evitar tensiones sociales.

Desincentivos

El principal promotor, el ministro de Justicia y líder del partido de derecha radical Unión Democrática de Centro, Christoph Blocher, argumenta que 'hay muchos extranjeros' y que esas normativas servirán para desalentar a nuevos inmigrantes.