Misión internacional

Las primeras tropas españolas que integrarán la fuerza de paz en Líbano desembarcan en Tiro

Los 490 infantes de Marina y 76 soldados del Ejército de Tierra que partieron el pasado viernes desde la base naval de Rota (Cádiz), a bordo de una flota integrada por cuatro barcos, han desembarcado esta mañana en la playa de Rest Hotel, al sur de la ciudad libanesa de Tiro, con lanchas y vehículos anfibios.

Antes del desembarco, un grupo de buceadores ha hecho un reconocimiento hidrográfico para comprobar que no había ningún problema para esta operación. A ellos se une un pequeño contingente de 30 militares que vigila ya las citadas playas.

Ya en tierra, las tropas viajarán por tierra al cuartel general que el contingente español tendrá cerca de Marjayun y estarán listas para operar en un plazo de tres días. Entretanto, una unidad naval permanecerá en las proximidades de las costas libanesas facilitando "todo apoyo logístico" que sea necesario para las tropas.

El JEMAD, que comparecerá ante los portavoces de los grupos parlamentarios del Congreso el próximo 26 de septiembre para explicar los detalles de la misión, expresó su confianza en que los militares desarrollarán "con éxito" la misma, que calificó de "pura de cascos azules" ya que "no es más ni menos" que las que España ha mandado al extranjero en los últimos 14 años bajo bandera de Naciones Unidas.

La zona de la brigada multinacional que dirigirá España en el sureste de Líbano se encuentra a 3.500 kilómetros de Madrid, indicó Sanz Roldán, quien abordó a continuación los riesgos de la misión. "La amenaza será de tipo asimétrico y no es superior a otras ya asumidas en los pasados 14 años" en otras misiones de cascos azules en los que hubo soldados españoles. "El Estado Mayor de la Defensa no ve un riesgo nuevo o diferente", insistió. Además, subrayó que la zona bajo mando español "no es ni mejor ni peor" que la franco-italiana del oeste.

En la primera fase del despliegue español, el batallón español quedará encuadrado entre los de la India y Ghana que ya participaban en la FINUL. A partir del 1 de noviembre, la brigada multinacional quedará liderada por España con cuatro batallones de infantería, dos de refuerzo y uno para "bascular" de un punto a otro en función de necesidades específicas. Respecto a la cadena de mando, seguirán dependiendo orgánicamente de la ONU como hasta ahora en la FINUL aunque se introduce una oficina de planteamiento estratégico entre el órgano político de dirección y el Cuartel General de la FINUL que seguirá en Naqura (sur del Líbano). El JEMAD anunció en este punto que el jefe de operaciones de la FINUL será el coronel español Álvaro de la Peña Cuesta.

De los 1.100 soldados del contingente, 77 serán mujeres (un 7 por ciento del total) y 132 no tienen nacionalidad española (12 por ciento). Una de las principales novedades de esta misión es que el Ejército ha proyectado el despliegue "con medios propios" tanto para el transporte de tropas como en el quehacer diario de la operación, por lo que Sanz Roldán estimó que se va a generar un "notable ahorro para las arcas públicas".

En cuanto al calendario de las próximas semanas, el JEMAD explicó que el grupo táctico de la Brigada de Infantería de Marina pasará a manos de la ONU el 20 de septiembre. Cinco días después saldrán de Almería nuevos elementos de la Legión. Entre el 29 y 30 de octubre se producirá el relevo de la Brigada de Infantería de Marina, cuyo regreso a Rota está previsto para el 5 de noviembre.

Viaje de Alonso

Por su parte, el ministro de Defensa destacó la "presencia

decidida" de la Unión Europea en esta misión y vaticinó que la nueva FINUL conseguirá que se consolide el cese de hostilidades. Alonso insistió en que las unidades españoles están "perfectamente adiestrados y capacitados" para este trabajo y que llegan al Líbano "dotados de los mejores materiales".

Preguntado por la eventualidad de que las tropas españolas se encuentren ataques entre Israel y la milicia chií, el ministro manifestó que el Gobierno y el Cuartel General del Estado Mayor van a seguir "muy cuidadosamente" la misión y que estarán "muy atentos, día a día" viendo cuál es la evolución.

En último término, Alonso anunció que viajará al Líbano cuando esté desplegado el contingente español y recordó que el coste económico durante los primeros seis meses será de 20 millones de euros mensuales, cifra que luego descenderá a 6 millones mensuales.