'Telecos'

Telecom Italia se remodela para dar fin a sus problemas financieros

Cuando la tendencia global de las telecomunicaciones mira hacia la convergencia, Telecom Italia ha dado la sorpresa. La compañía segregará su filial de móvil y buscará más valor para ella, en lo que se entiende como el primer paso para la venta. Detrás están los problemas financieros de la operadora.

Con una deuda casi igual a su capitalización bursátil -41.315 millones frente a 42.248 millones- y unos resultados a baja, Telecom Italia y sus accionistas están más preocupados por sus finanzas que por las últimas tendencias en telecomunicaciones. Su problema es reducir el endeudamiento y tener acceso a dividendo, y a ello apunta la profunda reorganización anunciada ayer.

Después de varios días de especulaciones, todavía no se ha puesto el cartel de se vende a las puertas de la filial de telefonía móvil, pero se está cerca. El consejo de administración aprobó por unanimidad en la tarde de ayer enfocarse hacia los negocios de internet y media en Italia y Europa y escindir la actividad de móvil en una nueva compañía y la red de telefonía fija nacional, en otra. En ambos casos, el objetivo de Telecom Italia es 'examinar las oportunidades que aumenten el valor' de estas nuevas filiales.

En la conferencia con analistas que siguió al anuncio de la reorganización, sin embargo, los ejecutivos de Telecom Italia aseguraron que la meta de los cambios era tener una mayor flexibilidad comercial y menos problemas regulatorios. Pero las cifras dicen que la venta de la filial de móvil en Italia y en Brasil ascendería a 47.000 millones de euros, justo el capital necesario para dejar a cero la deuda y pagar un potente dividendo a los dueños de la operadora, Pirelli -cuyas acciones se dispararon ayer un 4,5% continuando una semana de subida- y la familia Benetton. En el sector no se explica de otra forma la segregación ahora del negocio celular, cuando hace menos de un año y medio que Telecom Italia disparó su endeudamiento con la opa a los minoritarios de esta participada.

Los expertos tampoco pasan por alto el problema que la segregación genera a la compañía en un momento en que toda la industria apuesta por la convergencia, la integración de tecnologías y el acceso al cliente con un único interlocutor.

Y si se especula con la venta, también con los potenciales compradores. La prensa y los medios italianos han citado a Telefónica de forma recurrente, como interesada en la filial de móvil de Brasil y la italiana. En este último país, también France Télécom y Deutsche Telekom han sido apuntados.

Caída en los beneficios y facturación plana

Si la elevada deuda de Telecom Italia puede ser un argumento para la venta de la filial de móviles, los resultados de la compañía no mueven a cambiar de opinión. Según las cifras divulgadas ayer, los ingresos aumentaron sólo un 5,6%, hasta los 15.335 millones, en un alza que se queda en el 2,6% si se toma en cuenta sólo el crecimiento orgánico. Y según se desciende en la cuenta de resultados la situación empeora, con una caída del 15,7% en el beneficio neto. La deuda, mientras tanto, no se ha reducido, ya que Telecom Italia ha pagado un dividendo de 3.000 millones a pesar de esta situación financiera.

Es cierto que sus compañeras de sector también han tenido problemas con la caída de la facturación en telefonía fija, pero su mayor rentabilidad y los buenos resultados del móvil y la banda ancha han opacado el efecto.