Telefonía

Amena y Euskaltel se disputan 450.000 clientes

La alianza de Euskaltel y Vodafone ha desatado la guerra del móvil en Euskadi. Amena, que ha sustentado el servicio de la operadora vasca desde en 1998, reclama a sus 450.000 clientes celulares. Euskaltel se propone migrar todos estos usuarios a su nueva apuesta empresarial.

La situación de alegalidad en la que se constituyó en 1998 la alianza entre Euskaltel y Amena ha saltado por los aires tras el acuerdo de la vasca con el operador celular Vodafone para constituir un poderoso operador celular virtual. Ahora, tanto Amena como Euskaltel afirman que los 450.000 abonados el móvil en Euskadi son suyos, y la guerra comercial y también judicial está asegurada.

Euskaltel se pondrá de inmediato a consolidar la migración de ese casi medio millón de usuarios. Para ello tendrá que cambiarle a cada uno de ellos la tarjeta SIM de su terminal, un trabajo de campo que ya desarrolló al desplegar su red de telefonía fija en Euskadi, con visitas a las comunidades de vecinos de cada escalera, en la mayoría de los municipios del País Vasco, puesto que necesitaba la autorización de los inquilinos.

El director general de Euskaltel, Alberto García Erauzkin, señaló que la compañía organizará reuniones personales con los clientes para cambiarles la tarjeta SIM del móvil con servicio Amena por la nueva, sin perder los datos, con cobertura Vodafone. El acuerdo con el grupo británico anunciado ayer fue suscrito el pasado 27 de julio.

Amena intentará por su parte atraer a esos clientes, aunque Euskaltel juega a favor con el componente de compañía local y con el hecho de que muchos de esos abonados están adheridos a sus servicios de telefonía fija, banda ancha y televisión digital.

En esta situación inédita en el sector de telecomunicaciones, la competencia aumenta en Euskadi en un negocio ya de por sí muy agresivo en lo comercial. Los nuevos accionistas de Amena, la multinacional France Télécom, no quieren renunciar al mercado vasco, que ofrece una alta concentración empresarial (el segmento de demanda que más factura) y un elevado uso de las tecnologías de la información en los hogares, donde la mitad está conectado a Internet. El acuerdo, todavía vigente con Euskaltel, especificaba que Amena renunciaba a operar en Euskadi.

Euskaltel invertirá 50 millones este año para defender su mercado doméstico de la filial de France Télécom, una tarea que le llevará más de un año. Luego se centrará en su expansión por España, algo permitido por Vodafone y prohibido por el acuerdo de Amena, 'que constreñía nuestro futuro', según el presidente de Euskaltel, José Antonio Ardanza.