Pequeños gigantes

Productos Solubles despierta al mercado

La industria palentina fabrica al año unas 6.000 toneladas de café soluble y su facturación se incrementó un 31% en 2005, hasta 32 millones. En sólo seis años, se ha convertido en el proveedor principal del producto para Mercadona

Productos Solubles (Prosol) es una empresa muy despierta. En apenas seis años, esta fábrica de café soluble situada en Venta de Baños (Palencia) ha pasado de la nada a facturar 32 millones de euros en 2005 -un 31% más que el ejercicio anterior- y prevé alcanzar los 40 millones en el presente año. La industria, al 100% española e independiente totalmente de grupos multinacionales, comenzó a construirse en 1998, aunque no fue hasta 2000 cuando finalizaron las obras y comenzaron las ventas en el mercado nacional, Francia y Alemania. 'Ha habido un crecimiento descomunal. Hasta ahora todo ha sido crecer y crecer. Ahora hay que consolidar, ordenar y seguir creciendo', explica José Luis Fernández Blanco, director financiero de Prosol.

El capital de Prosol está dividido en la actualidad entre 43 socios, aunque sólo tres de ellos -Rocío Hervella, Julián Espegil y Javier Gil- controlan el 52% a través de la sociedad Coffee Partners. Estos tres accionistas son, además de los fundadores de Prosol, quienes llevan las riendas de la empresa en la actualidad. Los tres procedían de la industria alimentaria y se decidieron por Venta de Baños por su vinculación con la zona y por los incentivos de las Administraciones para la instalación de nuevas industrias al tratarse de un área desfavorecida, debido a la crisis ferroviaria y al cierre de la industria azucarera local en 1999.

La actividad principal de Prosol es la fabricación de café soluble, que comercializa en distintos formatos -envases de cristal, sobres para la hostelería, etc.-, aunque también produce café capuchino, cereales y descafeinado, entre otros productos. En 2005 la empresa elaboró y vendió unas 6.000 toneladas de café soluble y otras 2.500 de capuchino, mezclas con leche y otros productos similares, según explica José Antonio Mármol, director industrial de Prosol. La empresa provee de café soluble y otros artículos a los supermercados de la compañía valenciana Mercadona. El sector de las empresas productoras de café soluble en España es muy reducido.

Basta decir que en toda Europa sólo existen tres fabricantes independientes de multinacionales, de los cuales dos están en España y uno de ellos es Prosol. La inversión necesaria para poner en marcha una industria de café soluble es 30 veces superior a la necesaria para una de café molido, de las que hay 300 en España, según explica José Antonio Mármol. El director industrial asegura que, dentro de la industria alimentaria, el proceso de elaboración de café soluble es uno de los más complejos.

Proceso de elaboración

Este proceso comienza con la recepción del café verde, que llega a la fábrica tras una fase de lavado. Prosol compra café en África, Asia y en el centro y sur de América. De cada 2,5 kilos de café verde se obtiene uno de soluble aproximadamente. Los granos de café verde pasan por un tostador que somete a la materia prima a aire caliente que está a 228 grados de temperatura. El siguiente paso, una vez tostado el café, es su molido para poder obtener un mayor rendimiento. El café molido pasa a unos recipientes verticales por cuyo interior circula agua a 175 grados. Esta fase del proceso es similar a la elaboración de café en una cafetera doméstica. De este estadio el café sale líquido para, posteriormente, serle extraída el agua en unas torres de secado para elevar así su concentración y quedar ya en presentación como polvo o con una granulación mayor (que se denomina aglomerado). El proceso siguiente es el envasado.

La mayor parte del proceso industrial en Prosol está automatizado, lo que provoca que la actividad de envasado acapare el grueso de los empleados de la industria. La planta está funcionando las 24 horas de los 365 días del año, explica José Antonio Mármol, lo que obliga a que todas las fases de la cadena actúen de una forma coordinada.

Prosol trabaja con múltiples formatos y envases, aunque en torno a un 60% de la producción que sale de la industria lo hace en tarros de vidrio de varios tamaños. La empresa envasa 80.000 tarros diarios de 200 gramos de café soluble para un mismo cliente. 'El café soluble es un producto que no necesita otros elementos, como la cafetera o el molinillo, y va destinado a un tipo de consumidor muy específico', explica Mármol. Los mercados en los que más está creciendo la demanda de café soluble coinciden con los países emergentes, que compensan el estancamiento que ya existe en países más maduros, en los que el crecimiento de la demanda es mucho menor.

Productos Solubles se puso en marcha con una inversión inicial de unos 10 millones de euros de 1999. En el periodo 2002-2005 la empresa ha invertido en el incremento de la capacidad de operación de la planta y en la incorporación de tecnología 8,2 millones de euros, y tiene previsto desembolsar otros 12 millones hasta el año 2008. En 2005, en colaboración con el CDTI, Prosol diseñó un proyecto de automatización de línea de envasado y desarrollo de nuevos formatos para cereales y café soluble.

Toda la producción de Productos Solubles se envasa con marcas de los clientes, como es Hacendado. Prosol no se plantea crear su marca propia porque sería muy costoso lanzar una enseña propia y porque, además, se haría competencia en los lineales de las tiendas con los productos que la empresa sirve actualmente a sus clientes con las marcas de éstos.

Datos

INICIOS. Las obras de construcción de la fábrica de Prosol comenzaron en 1998, pero no fue hasta 2000 cuando echó a andar.

RENDIMIENTO. De cada 2,5 kilogramos de café verde que entra en la industria, se elabora un kilogramo de café soluble aproximadamente.

AUTOMATISMOS. Gran parte del proceso de elaboración del soluble está automatizada. Donde más trabajadores se concentran es en el área de envasado de la empresa.

MARCAS. Prosol no se plantea crear su propia marca. La filosofía de trabajo de la empresa es envasar para las enseñas privadas que tienen sus clientes, como Hacendado.

GESTIâN. 'Ha habido un plan de negocio muy bien trazado'

El trío formado por Javier Gil, Rocío Hervella y Julián Espegil (en la imagen, de izquierda a derecha) es la cúpula directiva de Prosol y los socios fundadores de la empresa de café soluble. Comparten despacho y forman un equipo en el que la capacidad de decisión está repartida a partes iguales.

Según explica Espegil, los tres fundadores trabajaban en la Sociedad Española de Alimentos, que, por atravesar 'una crisis de sucesión', decidieron abandonar y montar una industria por su cuenta en la zona a la que estaban vinculados. 'Ha habido un plan de negocio muy bien trazado y el apoyo de grupos importantes. Siempre decimos que vendemos servicio', explica Rocío Hervella, que añade que el apoyo de la cadena de supermercados valenciana ha sido 'fundamental' para el crecimiento de la empresa.

El 60% de las ventas de Prosol van al extranjero, comenta Javier Gil. En España, la empresa vende también a otras cadenas nacionales como Euromadi, Dinosol, Bonpreu o Alimerka, y fabrica productos para 100 torrefactores españoles.

En cuanto al mercado exterior, destacan sobre todo las ventas a tres países. En Portugal, Prosol distribuye sus productos a través de Pingo Doce, grupo líder en alimentación en el país vecino. En Francia, comenta Javier Gil, la empresa suministra a los principales operadores del país, Intermarché y E.Leclerc, mientras que para Alemania y Europa central se distribuye a través de Tchibo, primera compañía del sector del café de la Unión Europea.