Hidrocarburos

Rusia destrona a Arabia Saudí como primer productor de crudo del mundo

Basándose en las cifras que ofrece mensualmente el cártel de estados productores de crudo del mundo, la OPEC, el resultado es claro: Arabia Saudí ha dejado de ser el primer productor del mundo, y todo por culpa de Rusia. Así lo indicaba a mediados de semana el diario londinense The Independent, que recuerda que las cifras reflejan la tendencia de los últimos cuatro años, en los que Rusia ha venido experimentando de vez en cuando picos de producción que superaban el total de lo producido por el estado árabe.

De acuerdo con las cifras de la OPEC, Rusia extrajo en Junio 9,236 millones de barriles al día, 46.000 más que Arabia Saudí, después de experimentar un crecimiento interanual de la producción del 2,3% en los seis primeros meses del año.

¿Capacidad sobrante en Arabia?

La noticia choca con la imagen fuertemente establecida del país del Golfo Pérsico como todopoderoso productor del llamado oro negro, aunque muchos analistas matizan que Arabia Saudí no está extrayendo el crudo al máximo de capacidad, por lo que en determinados momentos Riyadh podría poner las bombas a más ritmo aún que el actual.

Son muchos, sin embargo, quienes opinan justamente lo contrario, argumentando que Arabia Saudí ya produce al límite y que ha estado inflando artificialmente sus datos de reservas, y recordando que ese país ya ha recurrido en momentos anteriores a sobreproducir en sus campos petrolíferos, una práctica que provoca el agotamiento precoz de los yacimientos. Por eso, aseguran, sólo podría aumentar su producción haciendo un tremendo esfuerzo.

Respecto a Rusia, y con el crudo a 70 dólares el barril, la entrada de divisas por los volúmenes de producción está provocando una bonanza económica sin precedentes ­los impuestos y tasas sobre la venta de crudo y gas representan el 52% de lo que ingresa el estado-, pero que parece haber tocado techo.

Así lo aseguran expertos de la industria del crudo, que señalan que Rusia produce ya prácticamente en su techo, por lo que calculan que como mucho, la producción podrá crecer un 2% de aquí hasta 2009.