Finanzas

La banca prevé subir sus ingresos simplificando procesos internos

La banca lleva ya años automatizando diversos procesos para reducir sus costes y aumentar los ingresos. Esta 'industrialización' del sector financiero, ahora en marcha, aún tiene recorrido. Según un estudio de la consultora Accenture, los bancos internacionales esperan incrementar sus beneficios hasta un 15% con estas iniciativas.

Las entidades bancarias de todo el mundo confían en obtener pronto elevados rendimientos de sus inversiones en tecnología. De hecho, más de la mitad de los 107 ejecutivos encuestados por la consultora Accenture prevé un aumento de sus ingresos del 10%, o superior, gracias a este tipo de acciones. Además, el 32% espera una reducción del 10% en sus costes, lo que podría traducirse en aumentos en los beneficios de hasta el 15%.

Esta apuesta, conocida en el sector como industrialización, consiste en aplicar técnicas del sector industrial para simplificar las operaciones internas y así concentrarse en el diseño y la comercialización de productos. La estrategia permite a los bancos contar con una 'fábrica' para la concepción de nuevos servicios bancarios y volcarse de esta manera en otras tareas que tienen mayor repercusión en sus cuentas de resultados.

'La mayoría de las entidades que hemos sondeado delega en su máximo ejecutivo el programa de industrialización', asegura Domingo Mirón, socio de Accenture y autor del estudio, que se ha llevado a cabo entre bancos de Europa, Norteamérica, Japón, China y Australia. Este dato da una idea del grado de importancia que otorgan las entidades a este tipo de iniciativas.

Un buen ejemplo de este proceso es la creación de plataformas únicas de evaluación de riesgos crediticios. Con este sistema, en lugar de sopesar las posibilidades de impago de forma independiente en tarjetas, préstamos al consumo o hipotecas, las entidades concentran esta tarea en una unidad especializada y así evitan la duplicidad de funciones.

Proyectos en marcha

Muchos de los bancos consultados ya están inmersos en este tipo de iniciativas y a la espera rentabilizar los planes en marcha. El 94% está invirtiendo para mejorar la diferenciación de sus productos en el mercado, mientras que el 87% tiene proyectos de simplificación.

Las cajas de ahorros no son ajenas a las oportunidades existentes en este segmento. Caja Madrid, la segunda mayor entidad del sector tras La Caixa, tiene previsto realizar una inversión anual de 200 millones de euros hasta 2009, con el objetivo de modernizar su plataforma informática y aligerar a los empleados de las tareas administrativas.

En cuanto al tipo de negocio, la banca minorista es la más adecuada para lanzar estas iniciativas. 'La banca corporativa y de inversión no necesitan fábrica, porque utilizan procedimientos artesanales', explica Mirón.

Por entidades, los bancos de mayor dimensión son los que más pueden beneficiarse de los proyectos de automatización. Los dos gigantes de la banca española, Santander y BBVA, que cuentan con gran número de clientes y una importante presencia internacional, podrían aprovechar más las economías de escala que generan estas inversiones.

Un buen ejemplo es la reestructuración que el Santander ha llevado a cabo Banespa, su filial en Brasil. Esta entidad, fruto de la fusión de cinco bancos, ha recibido una inyección de 712 millones de euros desde 2001 para la integración de las plataformas tecnológicas. Según responsables del proyecto, el objetivo era aumentar la agilidad en el lanzamiento de productos y así conseguir una mayor capacidad comercial.

Las instituciones financieras de pequeño y mediano tamaño también pueden simplificar procesos y ahorrar costes por medio de alianzas. Hace un año, ocho cajas de ahorros se asociaron para entrar en el capital de BEM, una empresa que ofrece servicios integrales para extranjeros. Con esta estrategia, cada caja se beneficia de una empresa común para poder llegar a la población inmigrante.

Europa copia el modelo español de tarifa plana

El sector bancario español es un espejo en el que se mira el resto de bancos europeos. Al menos, en lo que se refiere al diseño de productos para el segmento minorista. 'El sistema español de producción bancaria es de los más eficientes del mundo y las entidades de países vecinos llevan años copiando lo que se hace aquí', señala Domingo Mirón, socio de Accenture y autor del estudio. Como ejemplo cita la revolución que ha vivido la industria bancaria con la aparición de la conocida como 'tarifa plana'.

Este sistema, que sustituye a la tradicional comisión por la realización de operaciones bancarias, consiste en agrupar una serie de productos y servicios financieros, atractivos para un grupo objetivo de clientes, y comercializarlos a un precio fijo. Hace dos años, Banesto sorprendió al mercado con el lanzamiento de su Cuenta Tarifa Plana, un paquete de servicios financieros que incluía una cuenta corriente, tarjetas de crédito y débito, entre otros. Tras ellos, llegó el resto del sector. BBVA, La Caixa, el Popular, entre otros, comercializaron más tarde sus propios paquetes de productos. Por un precio que oscila entre 4 y los 12 euros al año, los clientes bancarios pueden acceder a un conjunto de servicios financieros 'básicos' por los que antes se les cobraba por separado.

El ahorro para el usuario es el principal gancho que utilizan las entidades. La última vuelta de tuerca en las tarifas planas ha sido la incorporación de servicios o ventajas no financieras, como la asistencia jurídica, descuentos en gasolineras o en internet.

Bancos como el holandés ABN Amro o el francés Crédit Agricole también se han apuntado a la moda de la tarifa plana.