Telefonía

El móvil GSM noquea al estándar americano

Qué tecnología usa su teléfono móvil? Si la respuesta es GSM, está de enhorabuena. Si es un 'no sé' -y es probable que lo sea porque determinar el estándar del celular no tiene por qué estar entre las prioridades de nadie- tampoco se preocupe. Y es que cuatro de cada cinco terminales en el mundo utilizan la tecnología GSM, lo que hace un total de 2.000 millones de suscriptores según el último recuento, así que es muy posible que ésa sea la respuesta. Y más lo será en el futuro, ya que su éxito y su supremacía sobre el otro estándar relevante, el CDMA, hacen su avance imparable. Una vez más, por tanto, no se inquiete. Si su móvil no es GSM no tardará mucho en serlo.

Lo llamativo de esta batalla es que el GSM es un sistema netamente europeo, mientras que el CDMA nació en Estados Unidos -tradicionalmente un sinónimo de éxito- y de ahí se extendió a Latinoamérica y algunos países de Asia. Pero está en franco retroceso. No sólo fue adoptado en sus inicios por menos operadoras que su rival, sino que la moda ahora entre las que lo acogieron es cambiarse de bando.

Así lo atestiguan los datos de la asociación de fabricantes de GSM, la GSA. Por supuesto, es un estudio de parte, pero en este caso se limita a hacer una recopilación de las operadoras de CDMA que durante los últimos seis años han dado el cambio a este estándar o han decidido tender varias redes para usar las dos tecnologías.

Son nada menos que 25, que se extienden por todo el territorio mundial, desde Estados Unidos hasta la India o Australia. En el lado contrario, no consta ninguna empresa que haya adoptado la decisión de dejar el GSM y pasarse al CDMA. Y en cabeza del cambio hacia el estándar europeo, una compañía española: Telefónica.

Marcha atrás

La firma presidida por César Alierta utilizó desde sus inicios el GSM en sus operaciones en España, como el resto de las sociedades europeas. Pero en sus posesiones en Latinoamérica optó mayoritariamente por el CDMA; una elección a la que ahora está dando marcha atrás.

De las 25 operadoras desertoras, once son propiedad de Telefónica. Su ola desplegadora de nuevas redes de GSM empezó primero en Argentina, de donde pasó a Chile y México, pasando luego por Colombia o Perú, entre otras, para terminar -por ahora-, en Brasil, donde se acaba de anunciar el despliegue de una nueva infraestructura con el sistema europeo.

Las explicaciones de Telefónica para este cambio son extensibles a la mayoría de las otras empresas que han dado el paso. Precisamente por la popularización del GSM, las estaciones base y todo lo necesario para desplegar la red han bajado de precio. Pero siempre será más caro que mantener sólo la infraestructura de CDMA, así que hay más razones. Una de ellas está en los terminales. Puesto que hay más clientes de GSM, hay más fabricantes que hacen teléfonos y también un mayor número de ellos. En consecuencia, son más económicos, variados y con múltiples posibilidades de elección de formas y contenidos.

Otra explicación son los servicios que se pueden dar a los clientes, más numerosos y avanzados, todos ellos con más capacidad de interconectarse con otras redes para que la comunicación sea posible en el mayor número de países del mundo.

Pero el ejemplo de Telefónica o de las otras 14 operadoras que han cambiado o duplicado sus redes no es el único del éxito del GSM. También los fabricantes de móviles han dado muestras de preferencias. Sus peleas con el único dueño de la tecnología de los chips de CDMA, Qualcomm, han ayudado a decantarse. Nokia ha sido la más explícita. Rompió en junio su alianza con Sanyo para producir terminales con el sistema estadounidense e incluso se plantea dejar definitivamente de hacerlos.