Cajas de ahorros

La ONU defiende la existencia de las cajas para combatir la exclusión financiera

Las cajas de ahorros han encontrado un inesperado defensor: las Naciones Unidas. La institución dirigida por Kofi Annan reconoce y ensalza, en un informe sobre la exclusión financiera, su protagonismo en la incorporación de personas pobres al sistema financiero y defiende la pluralidad de formas jurídicas en el sector.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha sido el último organismo internacional en pronunciarse sobre el papel que juegan las cajas de ahorros en la industria financiera. Antes, ya emitieron su veredicto el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea.

Naciones Unidas trata la cuestión en el libro azul de la exclusión financiera, hecho público hace una semana. El informe, elaborado por encargo directo del secretario general de la ONU, Kofi Annan, alaba el liderazgo de las cajas y de otras instituciones financieras no comerciales (como las mutuas de crédito), en la incorporación de los más pobres al mercado financiero.

'La variedad de instituciones financieras', asegura el documento, 'especialmente mutuas de crédito, cajas de ahorros y postales es necesaria, junto con la concesión de microcréditos, para ofrecer una amplia gama de productos financieros a personas sin recursos'.

Este documento de la ONU coincide con un debate abierto en el seno de la Comisión Europea. Aunque en Bruselas se considera positiva la pluralidad de formas jurídicas entre las entidades financieras, su comisario de Mercado Interior, Charles McCreevy, entiende que el hecho de que las cajas no puedan ser adquiridas por bancos podría obstaculizar la consolidación del sector.

El informe de Naciones Unidas también reconoce que las cajas proveen la mayor parte de las cuentas de ahorro, mientras que los bancos comerciales 'han desanimado el ahorro a pequeña escala al imponer saldos mínimos o comisiones elevadas'. En Italia, donde desaparecieron las cajas a mediados de los noventa, el grado de bancarización es del 70,4%, frente al 89,6% de media en la Unión Europea.

Límites a las formas jurídicas

A lo largo de sus 200 páginas, el libro azul de la exclusión financiera ofrece múltiples ejemplos del importante papel desempeñado por cajas de ahorros y mutuas de crédito en países como Guatemala, Filipinas, la India o Bangladesh.

No son todo alabanzas para las cajas de ahorros en el libro azul de la exclusión, que incluye una advertencia sobre la intervención de las autoridades en este tipo de entidades. Para la ONU, imponer límites a la diversidad de formas jurídicas en la banca estaría justificada cuando la dependencia de ciertas instituciones financieras a las subvenciones públicas 'provoque que las autoridades determinen el destino de las inversiones y así comprometan la viabilidad de estas entidades'.

La Comisión Europea ha obligado recientemente a las autoridades regionales de Berlín a privatizar un banco público (que incluía una caja de ahorros), por la mala gestión y las constantes inyecciones de liquidez a través de ayudas públicas recibidas.

Una nueva prioridad para los reguladores

La ONU, en su libro azul sobre la exclusión financiera, reclama a los bancos centrales que, además de velar por la protección de los ahorradores y la estabilidad del sistema financiero, incorporen entre sus cometidos la mejora del acceso de los pobres y las microempresas al mercado financiero. Naciones Unidas quiere que se adapten la regulación y supervisión para hacerlas más 'flexibles' con vistas a conseguir ese objetivo. El documento también sugiere a los reguladores que perciban a los microcréditos como una línea de negocio más. Esto supondría que tuvieran el mismo tratamiento que otros productos en cuanto a la evaluación del riesgo o las exigencias en cuanto a provisiones.