Mejoras de gestión en el sector sanitario

La sanidad 'online' aún no está al alcance de todos

El Ministerio de Sanidad quiere que en 2008 cada paciente tenga una historia clínica única. Los profesionales del sector ven imposible cumplir este objetivo.

Cualquier intento por aumentar la productividad en los sistemas sanitarios públicos pasa por mejorar su gestión y, sobre todo, por implantar una red compartida de tecnología de información y comunicación.

De esta idea, compartida por la gran mayoría de los profesionales sanitarios, parte el encuentro informativo sobre la 'mejora de procesos y productividad en el sector sanitario' celebrado en Cinco Días con la colaboración de Alcatel, en el que se reunieron seis expertos en la gestión de la sanidad, provenientes del lado de los gestores autonómicos, de la industria y del Ministerio de Sanidad.

El Gobierno socialista heredó un proyecto del anterior Ejecutivo para informatizar los servicios sanitarios, que se ha dotado económicamente por primera vez este año. Se trata del programa Sanidad en Línea, que se enmarca dentro del Plan Avanza, destinado a informatizar toda la Administración.

En la actualidad, existe un convenio entre el Ministerio de Sanidad y el de Industria para destinar 142 millones de euros a la financiación de acciones coordinadas con las comunidades autónomas en el citado programa . Además, el Gobierno ha firmado nueve convenios con otras tantas comunidades para repartirles 111 millones de euros más, para estas acciones.

El director general de la Agencia de Calidad del Ministerio de Sanidad, Alberto Infante, explicó que este proyecto tiene siete objetivos entre los que destacó, como primer paso, crear una base de datos de la población protegida. Para ello, se dotará a cada paciente de un 'identificador único'. Se trata de una especie de NIF sanitario que emitirán las comunidades autónomas y que, a su vez, enviarán al Ministerio de Sanidad para que lo centralice. El paso siguiente, es el más ambicioso y consistirá en añadir a este identificador la historia clínica del paciente. Según Infante, el identificador y la historia clínica únicos podría estar en marcha a principios de 2008, pero los profesionales que están sobre el terreno son mucho más escépticos.

Para empezar, la realidad de la que se parte pone de manifiesto lo lejos que se está de conseguir los objetivos de este proyecto. 'Los sistemas de información dentro de un mismo hospital están extremadamente atomizados, puede haber hasta 20 sistemas distintos, integrados en mayor o, más bien, menor medida', asegura Fernando Bezares, director general de Informática, Comunicaciones e Innovación Tecnológica de la Conserjería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.

Si bien todos coinciden en que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ya están bastante generalizadas en la gestión administrativa de los recursos humanos de los centros sanitarios pero no así el resto de la gestión organizativa y, sobre todo, en la atención al paciente.

Por ello, 'más que un problema de herramientas tecnológicas, es un problema organizativo', señala Juan Pablo Alejo, subdirector de Sistemas de Información del Servicio Extremeño de Salud. Este radiólogo pone un ejemplo práctico, al explicar que muchos profesionales siguen revelando las radiografías, 'incluso teniendo las herramientas que no lo hacen necesario y cuándo la mayor parte de las radiografías son digitales en origen y pasarlas a papel supone restar información'.

Lo primero que se necesita, por tanto, es un gestor que tenga claro que en su hospital o su centro de salud todos los profesionales a su cargo tienen que adecuarse a una red única; estos gestores son los que definen el modelo, según coinciden la mayoría de los profesionales reunidos en este encuentro.

Dicho esto, 'hay que conseguir que los profesionales se suban al carro de la tecnología', asegura Mar Pereira, subdirectora general de Sistemas y Tecnologías de la Información. Algo que, según opinan la mayoría, no es nada fácil. En este punto, 'la implantación de las TIC está provocando estrés en los profesionales porque, en muchos casos, hay un gran decalaje entre la tecnología existente y lo que pueden ofrecer a los pacientes'.

Lo que también parece claro es que la tecnología ya ha creado las herramientas necesarias para crear una gestión sanitaria en red, de forma que el paciente tenga una historia clínica única y que ésta se comparta por los profesionales sanitarios desde el momento en dicho paciente entra por la puerta de un centro de salud de su barrio, si de ahí es remitido a un especialista o incluso si es ingresado en un hospital.

Tecnología disponible

El director general de ESD Iberia Alcatel, Paulino Gómez, hizo hincapié en que 'todas las herramientas necesarias están ya a punto y son versátiles y múltiples'. Dicho esto, añadió que 'la homogeneidad es fundamental' en el almacenamiento y transmisión de datos sanitarios 'y para conseguirla es imprescindible un buen liderazgo' de los gestores hospitalarios. De todas las herramientas técnicas, para este fabricante 'lo más necesario es la digitalización porque optimiza los costes, hace más segura la información y facilita su transmisión'.

Además, Alcatel considera el sector sanitario como 'prioritario', según Gómez, quien especificó que hay que atender con soluciones completamente distintas, pero integradas, a cuatro clientes: pacientes, médicos, enfermeros y gestores.

Pero, si la tecnología existe y está disponible ¿cuál es problema?. Fernando Bezares localiza el obstáculo en el primer paso del proyecto: la consecución de un identificador único para cada paciente. 'Si no tenemos todos la misma forma de identificar al paciente nunca vamos a poder cruzar la información; y la realidad es que no estamos obligados a usar la misma identificación'. Por este motivo, Bezares echa de menos 'una mayor normativa homogeneizadora por parte del Ministerio de Sanidad'.

Sin embargo, el responsable ministerial presente en este encuentro, Alberto Infante, no comparte este planteamiento: 'nuestro mayor límite no proviene de la falta de normas sino de una cultura (de los profesionales) muy pegada al terreno, con soluciones muy imaginativas, pero con dificultades organizativas a la hora de adoptar soluciones integrales', dijo. De hecho, añadió: 'yo no tocaría las normas en los próximos dos o tres años, aunque sí estandarizaría mucho más todo y haría más normas funcionales de uso conjunto'.

Precisamente, la falta de herramientas estandarizadas en los centros dónde ya existen redes implantadas es una de las quejas que Mar Pereira destina a los operadores. En su opinión, las empresas proveedoras de las tecnologías usadas en el sector sanitario 'hablan poco de estándares, cuando eso es esencial si queremos conseguir una historia clínica única'.

Sin embargo, llegados a este punto, profesionales del sector como Juan Pablo Alejo considera que los agentes implicados (desde los responsables sanitarios de las autonomías, pasando por los profesionales de la medicina, hasta los propios gestores hospitalarios) ni siquiera se ponen de acuerdo sobre la información que debe incluirse en la historia clínica de un paciente.

En opinión de Pereira la consecución de un identificador único, primero, y de la historia clínica después 'es algo que debe resolverse en cada comunidad autónoma, como paso previo a la interoperabilidad entre comunidades autónomas'. En cualquier caso, para lograr ambos objetivos considera que 'debe hacerse un esfuerzo grande de formación y persuasión de los profesionales, porque si no, se consiguen distintos niveles de uso de una misma tecnología y eso tampoco es operativo'.

En este escenario, la mayoría de los expertos tienen serias dudas sobre cuándo se conseguirá implantar una verdadero sistema sanitario online. 'Cada comunidad sale adelante como puede, en Madrid ya existe un hospital sin papeles, en Fuenlabrada, y ahora se están construyendo otros siete hospitales donde sí habrá historias clínicas unificadas'. Además en España hay otros otro hospital sin papeles: el Son Llàtzer, en Palma de Mallorca.

En Extremadura, por el contrario, creen que 'se tardará cuatro años en usar menos los sobres de toda la vida, y aún entonces habrá información que deberá seguirse haciendo en papel', precisa Juan Pablo Alejo. Aunque para Mar Pereira 'el objetivo no debe ser eliminar el papel sino que la información esté más disponible para una mejor atención al paciente. Una vez conseguido eso, la eliminación del papel será solo una consecuencia'.

Será difícil, por tanto, conseguir el objetivo del Ministerio de Sanidad de poner en marcha la historia clínica única en todos los centros de España en 2008. Pero si hay un proyecto de este departamento que ha quedado descartado es la idea inicial de Sanidad de poder ofrecer proyectos que se fijó inicialmente de ofrecer a los ciudadanos una lista con los mejores hospitales.

Tras admitir las dificultades que han impedido este objetivo, el director general de la Agencia de Calidad de Sanidad se justificó diciendo que 'hay muy pocas Administraciones que cuenten con un ranking de estas características, aunque Francia acaba de poner en marcha uno similar'. Si bien en opinión de Juan Pablo Alejo, 'los pacientes debemos exigir conocer los estándares de calidad pero no un ranking de los mejores hospitales, algo que sería muy peligroso'.

El paso siguiente a los citados, será un paso de gigante en la cultura organizativa y consistirá en convertir en conocimiento toda la información que logre centralizarse. Pero eso es ya otra historia.

Los hospitales se suman al ahorro por la vía de las plataformas logísticas

Los volúmenes de pagos a terceros del conjunto de los sistemas sanitarios españoles son muy superiores a las compras de cualquier multinacional española, como Telefónica o Repsol. Con esta idea, el director y responsable de área de compras AT Kearney, Íñigo Aranzábal, pretende dar una idea de la importancia que deben dar los servicios sanitarios a sus adquisiciones de material y maquinaria. Según explica, 'se trata de que el sector sanitario adopte el sistema de compras que el mundo de la empresa lleva años usando, optimizando las relaciones con sus proveedores, con el objetivo de conseguir ahorros de costes que les permitan reinvertir dicho ahorro en mejoras del servicio'.

Este nuevo modelo de adquisiciones parte de un análisis de las distintas partidas de gasto, para identificar qué estrategias de compra se deben seguir en cada categoría, ya que la base de proveedores no es igual para todos los tipos de compras. No es lo mismo comprar vendas que un equipo radiológico.

En el Servicio Gallego de Salud este modelo está muy avanzado y está previsto que la compra de varios artículos se haga de forma conjunta para todo el servicio autonómico.

La clave del éxito es conseguir que cada centro u hospital, que tienen una responsabilidad sobre su presupuesto, participe de forma activa en estos procesos. Consiste en implicar a los gestores de los centros en el nuevo sistema de compras comunes en aquellas categorías donde sea posible. Con este sistema se ahorra alrededor de un 10% respecto a lo que se venía gastando, según Aranzábal. En cuanto a los artículos que no puedan negociarse de forma conjunta para todos los centros, 'hay que buscar elementos en la cadena de valor que suponga una reducción del coste'.

Ademas, 'estamos observando una tendencia a la creación de almacenes centrales en el ámbito autonómico, desde el que se hace la recepción del material que se ha comprado y se distribuye a los hospitales y centros', explica el responsable de AT Kearney. Este sistema es más ventajoso que la distribución directa, tanto en la calidad del servicio, en el tiempo de respuesta y en el coste.

Finalmente, un uso adecuado de las tecnologías de la información puede mejorar los sistemas de adquisiciones, con bases de datos de compras que identifiquen necesidades, apoyen la toma de decisiones y las relaciones diarias con los proveedores.