Derivados

Ganar con opciones en un mercado lateral

El ejercicio bursátil de 2006 se está tornando más complicado para los inversores. Los principales mercados de valores del mundo tuvieron un arranque francamente positivo, pero desde mayo las incertidumbres geopolíticas junto con el incremento del precio del crudo y algunos datos macroeconómicos algo peores de lo estimado en cuanto a inflación y crecimiento económico de Estados Unidos han provocado un ajuste al alza en las primas de riesgo de la renta variable y una severa corrección desde máximos del orden del 8% con volatilidades crecientes. Estas caídas han colocado a los principales índices europeos cerca de importantes zonas de soporte y lejos de los máximos anuales. Dada la situación actual se hace difícil pensar en alcanzar durante el verano los niveles alcanzados en abril pero de igual manera después de las caídas sufridas y con perspectivas de que las grandes empresas sigan publicando buenos resultados referentes al segundo trimestre no parece razonable barajar un escenario de fuerte desplome.

Estrategias

Así pues, con este panorama de incertidumbre se torna complicado tomar decisiones y hacer apuestas agresivas. Pero el uso de estrategias con opciones puede ayudar a sumar cierto valor añadido a nuestras carteras. Pongamos por caso una cartera de un inversor que posea 12.000¦euro; y esté invertido en este momento al 50%. Si la idea más probable es que durante estos meses de verano el índice Ibex 35 permanezca en un rango lateral relativamente amplio (10.900 - 11.650) cualquier inversor estaría cómodo aumentando su exposición a renta variable en niveles cercanos a 11.000 y reduciendo su cartera en torno a los 11.600 puntos. Básicamente este es el objetivo de la estrategia que sugerimos para esta semana. Se trata de vender una opción call strike 11.600 y a la vez vender una opción put con precio de ejercicio 11.000 tomando para ambas como fecha de vencimiento el mes de septiembre. Al vender dichas opciones se ingresará 175 (un 1.45% del valor de la cartera) por la venta del call y otros 150 ¦euro; (un 1.25%) por la venta del put. En total esta cartera obtendría una rentabilidad adicional del 2.7% o 10.8% TAE (325 ¦euro; sobre 12.000 ¦euro;) durante este verano si se cumplen nuestras expectativas y el índice Ibex se mantiene en ese rango lateral 11.000-11.600. Ahora examinemos los riesgos inherentes a esta operación: la venta de la opción call supone contraer la obligación de vender 1 contrato de futuro Mini-Ibex a 11.600 si el comprador de la opción ejerce su derecho.

Asimismo la venta de la opción put obliga a comprar un futuro de Mini-Ibex a 11.000 si el comprador de dicha opción ejerce su derecho. Por lo tanto si a vencimiento el mercado supera una de las bandas que habíamos previsto como soporte y resistencia esta estrategia podría no ser tan rentable pero en todo caso las probabilidades de llegar a perder dinero son escasas. Imaginemos que a vencimiento el Ibex se sitúa en 11.800. El comprador del call 11.600 ejercerá su derecho y nosotros tendremos que vender un Mini-Ibex a 11.600 con lo que las pérdidas serían de 200. Pero, ¡todavía estaríamos ganando 125 ¦euro; puesto que las ventas de las opciones nos habían reportado 325 ¦euro; de ingresos! De este modo comprobamos que para que la estrategia empezara a reportar minusvalías el nivel en la zona de resistencia se situaría en 11.925 y por la banda baja en 10.675.

Que el Ibex en este periodo de tiempo se moviese de esta forma tan brusca estaría descontando un escenario muy distinto del actual tanto en lo positivo como en lo negativo con lo que las posibilidades de cerrar esta estrategia con plusvalías con un horizonte temporal tan corto son bastante altas.