Oriente Próximo

La UE envía diez millones de ayuda humanitaria a Líbano

Los bombardeos continuaron ayer en el Líbano mientras la comunidad internacional intentó, sin éxito, detener un conflicto que ya ha causado más de 300 muertes. La Unión Europea, por su parte, sabe que no puede detener la escalada de violencia pero, al menos, tratará de mitigar la grave situación de los libaneses que vivieron ayer la octava jornada de bombardeos de Israel. Para ello, la Comisión Europea anunció que destinará diez millones de euros de ayuda humanitaria.

El ministro del Interior libanés, Fouad Siniora, desde el periódico ruso Izvestia, hizo ayer un desesperado llamamiento: 'Me dirijo a todos los países del mundo: necesitamos medicinas y alimentos, ayudadnos'.

En Nueva York, el Consejo de Seguridad se reunió para aprobar una resolución que podría incluir el envío de tropas de pacificación en Líbano.

Annan pide el alto el fuego

Ahí, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió 'el cese de las hostilidades'. Israel, apoyado por EE UU, criticó que Annan no utilizara en su discurso la palabra terrorismo y respondió que no cesarán hasta 'terminar con el terror'. El conflicto afecta también a la evolución del precio del petróleo, aunque se ha atenuado la subida del crudo que llegó a superar los 78 dólares en los primeros días de los ataques. El barril de Brent, de referencia en Europa, cerró ayer a 73,72 dólares. Y el West Texas, utilizado en Estados Unidos, se movió sobre 72,5 dólares.

Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, no titubeó ayer a la hora de defender al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante el embajador israelí, Víctor Harel, y el ex dirigente de la comunidad judía en España, Mauricio Hachuel. 'No voy a tolerar que digas públicamente que el presidente del Gobierno es antisemita, que sea la última vez', le espetó el ministro a Hachuel durante un agrio debate celebrado en Madrid.

Moratinos reaccionó así tras las críticas de Hachuel a las palabras de Zapatero sobre la dureza de las acciones israelíes, en un encuentro del presidente con jóvenes donde le fotografiaron con un pañuelo palestino.