Informe UNCTAD

El mundo pobre pide más inversión y menos ayudas

La economía de los 50 países más pobres del planeta está en su mejor momento en dos décadas. Las naciones, conocidas en el argot de la cooperación internacional como los 'países menos adelantados' tuvieron en su conjunto, entre 2003 y 2004, un crecimiento del 5,9%; el mayor en veinte años.

Sin embargo, las cifras en positivo no liberan a estos países de su inestabilidad, según el informe sobre las naciones más pobres que la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), adscrita a la ONU, hizo público ayer. Este crecimiento se sostiene sobre bases frágiles, como los altos precios del petróleo y la ayuda internacional, según la Unctad.

Se trata de 50 países de África, Asia y el Caribe donde la esperanza de vida ronda los 30 y 40 años, el ingreso per cápita promedia los 800 euros mensuales y existe una 'vulnerabilidad económica' ocasionada por la inestabilidad en todos los ámbitos. De esos países, 15 tuvieron un crecimiento que supera en promedio el 6%.

'La única vía para reducir la pobreza es ayudarlos a ser más productivos'

Chad, que creció un 31%, Angola, con un 13,4%, Guinea Ecuatorial (10%) y Sudán (6%) tienen algo en común: son productores de petróleo. Otros, como Etiopía, Maldivas, Gambia, y Mozambique han crecido por un incremento en las exportaciones de materias primas. Pero un común denominador, según el informe, es la llegada de capitales internacionales, mayoritariamente en forma de ayudas y, en menor cuantía, en inversiones.

En efecto, la ayuda a estos países se ha duplicado en cinco años hasta alcanzar máximos históricos, pero ese incremento no reduce la pobreza porque no se traduce en creación de empleos productivos desvinculados de la agricultura.

Cada vez es menor la asistencia destinada a mejorar infraestructuras y promover los sectores productivos: sólo el 24% en 2004, frente al 48% de hace 10 años.

Los países ricos siguen privilegiando las emergencias, los programas de protección social (que absorben ya el 62% de los fondos) y el alivio de deuda que, sin embargo, sigue creciendo.

Para hacer sostenible el crecimiento económico, la ONU recomienda que los países mejoren su productividad y creen más empleo, lo que implicaría además reformas en los sistemas económicos.

En tanto, quienes entregan la ayuda deben esforzarse por que ésta llegue no sólo a los programas de protección social y a las emergencias, sino a los sectores productivos y a mejorar la infraestructura económica.

Según el estudio, 'la única vía para reducir la pobreza y la migración es habilitar a los países para aumenten su productividad y fabriquen productos de creciente complejidad y valor añadido'. Con ello 'se dejarían de necesitar dosis periódicas de ayuda humanitaria, los ciudadanos mejor formados se quedarían en el país y se reducirían las oleadas de emigrantes desesperados'.

Sin embargo, la mayoría de estos países no tienen la capacidad para crear suficientes empleos industriales, de forma que la productividad de esos puestos de trabajo, no sólo no ha crecido, sino que ha disminuido en 40 de ellos. En los países pobres, la agricultura emplea al 70% de la población activa, mientras que la productividad agrícola es sólo el 1% de la de los países desarrollados.

Los países pobres no crecen al mismo ritmo

La ONU presenta el informe sobre los 'países menos adelantados' cada tres años, y en esta ocasión incluye a 50 países donde vive el 10% de la población mundial: 34 son de África, 10 de Asia, 5 del Pacífico y 1 del Caribe (Haití).

Según el informe, la economía de los países más pobres ha crecido en su conjunto, pero también existen diferencias abismales entre ellos. Mientras que Chad creció un 20,7% entre 2002 y 2004, Liberia, el país más pobre del mundo, vio a su economía retroceder, con un promedio de -16% en esos tres años. Timor-Leste decreció un -2,3% y Haití, el país más pobre de América, un -1,7%. Del grupo de países menos adelantados, 19 han tenido un crecimiento intermedio, superior al 3% pero por debajo del 6%.