Pequeños Gigantes

Bodegas Marqués de Riscal, solera y vanguardia

Desde su fundación, Marqués de Riscal ha sido siempre una bodega pionera, cuyos innovadores métodos han sido un referente para el sector. Fue la primera de Rioja en elaborar vinos según los métodos bordeleses y la impulsora de la Denominación Rueda, donde se producen sus afamados blancos. Un nuevo edificio acogerá un hotel y un restaurante

Fue don Camilo Hurtado de Amézaga, marqués de Riscal, uno de esos librepensadores que iluminaron con su inteligencia y su inquebrantable confianza en el progreso la segunda mitad del XIX. Ejerció como periodista y diplomático, pero se aplicó, con denodada energía, a la innovación vitivinícola... Fueron la afición estudiosa por la vid y el vino, junto a la atracción que Francia ha ejercido siempre sobre los librepensadores españoles los motivos que llevaron a don Camilo a residir en Burdeos a partir de 1836. Disponía el marqués de viñas y bodega en la finca de Torrea, perteneciente a la villa alavesa de Elciego. Y ya entonces, esta explotación suscitaba la admiración de propios y extraños. Tanto es así que, en 1858, la Diputación Foral de Álava encarga a Riscal que contrate a un enólogo, quien, desplazándose a La Rioja, inicie a sus cosecheros en las técnicas utilizadas en el Médoc, con vistas a elaborar sus vinos conforme al sistema francés.

Saltando la frontera, don Camilo hace entrar en tierras alavesas 9.000 sarmientos 'de toda garantía', seleccionados por Jean Pineau, bodeguero del Chateau Lanessan. El marqués firma, en nombre de la Diputación, un contrato de asesoramiento para los bodegueros alaveses, que será dispensado por el prestigioso elaborador francés.

Los sarmientos importados pertenecen a las variedades cabernet sauvignon, merlot, malbet y pinot noir. Su irrupción debió suponer un auténtico terremoto en unos viñedos donde las castizas tempranillo y graciano eran dominadoras absolutas.

'Fuimos innovadores entonces y lo seguimos siendo ahora', subraya Álvaro Castillo, director comercial nacional de la bodega. 'Con esta filosofía emprendimos la ejecución del Proyecto 2000, donde se ubica un château del siglo XXI, diseñado por el arquitecto Frank O. Ghery, y que forma parte de la Ciudad del Vino. Un espacio acogedor donde se recibe a las visitas, se proporciona hospedaje y se enseña el funcionamiento de la bodega'.

Don Camilo Hurtado de Amézaga se hubiera sentido hoy orgulloso de sus herederos. Y también, seguramente, un tanto sorprendido de la espléndida cosecha proporcionada por aquella su arriesgada siembra, aunque el marqués siempre debió estar convencido de que los hechos acabarían dándole la razón.

Lo cierto es que el Riscal fundador apenas tuvo que esperar cinco años para que los trabajos desarrollados en La Rioja por Jean Pineau dieran sus frutos. Los nuevos vinos, que aportaban mayor consistencia y finura, coparon premios en las principales exposiciones de la época: medalla de primera clase en la Exposition de Bordeaux de 1865 que, ese mismo año, vuelve a repetirse en Bayona. Casi inmediatamente llegan los galardones en las muestras de Dublín (1866), París (1872), Viena (1873), para culminar con el sonoro triunfo en la XIII Exposition de Burdeos de 1895, donde fue la primera bodega no francesa en conseguir el muy codiciado Diploma de Honor.

Como resaltan sus directivos, la bodega actual mantiene, con todo rigor, una exquisita fidelidad a sus orígenes. La decidida apuesta por la calidad, tanto de proceso como de producto, es consecuencia de las técnicas más avanzadas, suministradas por su propio sistema de investigación y desarrollo.

En 1995, Riscal instaló dos mesas de selección manual, proceso pionero en España y, hasta ese momento, exclusivo de los grandes châteaux bordeleses. Sus instalaciones albergan dos grandes botelleros enterrados para una mejor crianza de reservas y grandes reservas, con una capacidad de 4 y 3, 6 millones de botellas, respectivamente. Desde 2000, la bodega cuenta con una nueva zona de vinificación, con 157 depósitos de acero inoxidable para fermentación alcohólica y otros 76 para fermentación maloláctica. Unas instalaciones que permiten la regulación de la temperatura de fermentación y la frecuencia de los remontados, todo ello controlado a través de un avanzado sistema informático. Se han instalado 10 prensas hidráulicas verticales, un área con capacidad para 29.000 barricas y un tren de lavado. Esta capacidad tecnológica, subrayan sus ejecutivos, 'está orientada al que siempre fue el objetivo fundamental de la bodega: obtener un vino de alta calidad'.

El equipo directivo de Riscal está empeñado en que el futuro sea capaz de competir, incluso ventajosamente, con el brillante pasado de la bodega. La construcción de un llamativo edificio, dentro de las propias instalaciones de Elciego, diseñado por el canadiense Frank O. Gehry, una de las grandes figuras de la arquitectura mundial, albergará un restaurante de alta categoría, una vinotherapie y un hotel, gestionado por Starwood & Resorts. Este recinto formará parte de la prestigiosa Luxury Collection, de la que será el más vanguardista de sus hoteles. El proyecto se enmarca dentro del Plan Estratégico iniciado con el Proyecto 2000, que incluye la modernización de los sistemas productivos y de elaboración del vino, la construcción de una nueva bodega y la ampliación de la capacidad de elaboración y de viñedo.

En 1972, Marqués de Riscal establece la primera bodega en Rueda (Valladolid), dedicada a blancos basados en la variedad autóctona verdejo y con una personalidad muy diferente, por su ventaja, al estilo tradicional de la zona.