Biocarburantes

Cómo sacarle petróleo a las algas

Las mismas aplicaciones y eficiencia energética que el petróleo fósil, a mejor precio y sin contaminar. Todo eso y algo más prometieron los responsables de Biofuel Systems (BFS), 'una empresa 100% española' y con sede en Alicante, en la presentación, ayer en Madrid, de un novedoso proyecto de conversión de energía que permite la fabricación de biopetróleo. La producción de este nuevo carburante se basa, según sus fabricantes, una réplica acelerada de la formación natural del petróleo' a partir de algas marinas.

El investigador de la Universidad de Alicante, Cristian Gomis, encargado de la supervisión del proyecto, lo presentó como una nueva fuente de energía 'en continuo, inagotable y no contaminante', ya que las grasas vegetales de las microalgas se duplican constantemente y no movilizan carbono fósil.

Las técnicas de conversión de energía que requiere el proceso se mantendrán en secreto mientras siga 'en proceso de patente', explicó el presidente de la compañía, Bernard Stroïazzo-Mougin. Gomis explicó que el principio en el que se basa es muy sencillo: la combinación novedosa de tres elementos más que conocidos: la energía solar, la fotosíntesis y el campo electromagnético.

Stroïazzo-Mougin también quiso mantener en secreto, 'por cuestiones de seguridad' la ubicación exacta, en la costa levantina, del laboratorio en el que se desarrollan los sistemas de fabricación masiva de biopetróleo. No así las espectaculares proyecciones que maneja: una superficie de 52.000 km cuadrados, o sea dos veces la Comunidad Valenciana, bastaría para generar el equivalente de la producción mundial diaria de petróleo, 95 millones de barriles. O sea: '2 millones de litros por hectárea cuadrada'.

'Estamos ya en condiciones de asegurar la producción en continuo en un tiempo aproximado de 14 a 18 meses', reveló Cristian Gomis, quien destacó, por encima de todo, el carácter ecológico del nuevo carburante: El biopetróleo de BFS emplea los excesos de dióxido de carbono (CO2) que producen, entre otras, las industrias térmicas, por lo que 'no sólo no contamina sino que limpia la atmósfera', aseguró. Las algas son un 'sumidero de dióxido de carbono', por lo que considera que pueden servir para frenar el calentamiento global.

Para Stroïazzo-Mougin, el nuevo biodiésel es 'un firme candidato' para sustituir a los combustibles derivados del petróleo fósil como fuente de energía para el transporte, porque 'comparte sus ventajas' y 'no sus inconvenientes'. La emisión de dióxido de carbono se reduce, comparativamente, en un 78 % y elimina las de azufre, lo que resultaría decisivo, en el caso de que realmente se generalizara su uso industrial, para limitar el efecto invernadero.

Para ello será necesario que el biopetróleo sea competitivo: 'Una fuente de energía que no sea rentable no sirve', aseveró Stroïazzo-Mougin. El precio del nuevo carburante sería 'sensiblemente inferior al del petróleo', unos 35 céntimos -antes de impuestos- por litro, un precio 'similar' al del combustible fósil.

España, ideal para la producción de biodiésel

Bernard Stroïazzo-Mougin, presidente de la Biofuel Systems, empresa fundada este mismo año, aseguró que las condiciones climáticas y la situación geográfica española eran 'ideales' para producir el carburante biológico no contaminante. En realidad, puntualizó, la cercanía del mar no es una condición indispensable para las futuras plantas de producción de las microalgas. æpermil;stas se pueden cultivar, manipular y tratar lejos de su hábitat natural. En cambio, sí puede considerarse una ventaja comparativa, así como la cantidad de horas de luz solar, lo que permite a BFS prever que los 'países del sur de Europa que disfrutan de climas templados con un gran número de horas de sol, podrían convertirse en el centro europeo para la producción de biocombustible.'