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Bruselas autoriza las ayudas de hasta 1,5 millones en capital riesgo para las pymes

La Comisión Europea elevó ayer un 50%, hasta 1,5 millones de euros, el umbral anual de capital riesgo que las administraciones públicas pueden inyectar en una pequeña o mediana empresa sin exponerse, en principio, a una investigación por ayudas de estado. Por encima de esa cantidad, los Estados deberán demostrar a la Comisión que el capital privado no podía hacerse cargo de la financiación.

Las nuevas directrices actualizan las publicadas en 2001. La comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, cree que los cambios 'permitirán a los Estados miembros la flexibilidad suficiente para impulsar el capital riesgo en pequeñas y medianas empresas, lo cual allanará el camino, a su vez, para mejorar la competitividad y la creación de empleo'.

Bruselas recuerda, sin embargo, que la definición de capital riesgo se refiere no a préstamos, sino a inversiones que toman participaciones en proyectos empresariales y cuya remuneración depende de los beneficios o pérdidas que genere la empresa.

La Comisión se muestra convencida de que en Europa 'no existe una deficiencia general del mercado de capital riesgo', pero admite que existe penuria 'para determinados tipos de inversiones en ciertas etapas del desarrollo de las empresas'.

La Comisión acepta que, en esos casos, el capital público acuda en apoyo de los proyectos empresariales 'pero siempre que lo haga en los mismos términos que lo haría un inversor privado y sólo cuando el 50% de la inversión necesaria sea aportada por inversores particulares'.

Los Estados también podrán apoyar la fase de expansión las pymes o superar el umbral de 1,5 millones de euros. En tales casos, la inversión pública deberá superar un exhaustivo análisis del departamento comunitario de Competencia para verificar que no distorsiona el mercado interior.

Entre las pruebas que las administraciones públicas deberán presentar para demostrar en Bruselas la carencia de capital privado figuran los datos sobre la evolución de fondos de capital riesgo durante los últimos cinco años o el porcentaje de nuevas sociedades en fase de despegue que reciben capital riesgo.