Petrólera

Petrobras se blinda ante Bolivia

Cuando el 1 de mayo pasado el presidente boliviano, Evo Morales, anunció la nacionalización de los hidrocarburos del país, en Brasil saltaron las alarmas. La estatal Petrobras importa del país vecino un 65% del gas natural que consume y las industrias de São Paulo temieron un desabastecimiento de energía. Muchas de ellas habían adoptado el gas como combustible impulsadas por la seguridad que daba la abundancia y el bajo coste del las importaciones de Bolivia.

Petrobras, que negocia ahora con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscalizados Bolovianos (YPFB) el aumento de precios, no quiere más sustos y para ello ha puesto en marcha el Plangás 2008, que prevé la autosuficiencia en gas natural antes de 2009. 'El cambio producido en Bolivia y las negociaciones que mantenemos sobre los precios nos motivaron para adelantar los planes', explica Guilherme Estrella, director de exploración y producción de Petrobras.

La explotación del gas que se ha encontrado en varios campos del sureste brasileño en el último año y medio debía comenzar en 2009, pero el decreto boliviano cambió el calendario. En poco más de dos años Petrobras quiere aumentar su producción 24 millones de metros cúbicos al día, un volumen similar al que se importa de Bolivia. Con ello se cubriría la demanda de unos 38 millones de metros cúbicos diarios que consume el sur y sureste de Brasil, responsable del 80% del consumo energético del país, y que ahora se abastece con los 13 millones de producción nacional y los 25 millones de gas natural boliviano.

'No estamos considerando dejar de importar gas de Bolivia, pero queremos mejorar las condiciones que tiene el Gobierno para administrar la energía en el país'. Para ello se estiman inversiones de unos 8.000 millones de dólares (6.700 millones de euros), que servirán para mejorar las plantas de tratamiento y construir nuevos gasoductos.

Las negociaciones entre Petrobras y YPFB para discutir los precios del gas importado por Brasil se iniciaron el 29 de junio, y en un plazo de 45 días debía llegarse a una conclusión. Después se tendría que recurrir al arbitraje internacional. Las reuniones realizadas en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) la pasada semana, sin embargo, no dejan lugar para el optimismo. Petrobras se niega a cambiar la metodología de revisión de precios contemplada en el actual contrato, que abarca hasta 2019, y aceptar un precio de cinco dólares el millón de BTU (unidades térmicas británicas), frente a los 3,40 dólares que paga actualmente.

El ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz, ha llegado a decir que las elecciones, que se celebrarán el 1 de octubre, impiden llegar a un acuerdo. 'El candidato (Luiz Inácio Lula da Silva) no quiere perder votos en esta negociación y que la derecha le acuse de haber sido demasiado blando', ha dicho Soliz a la prensa local. El ministro boliviano ha apuntado que un precio adecuado sería 7,5 dólares por BTU.

Petróleo y gas en la profundidad marina

Un hallazgo histórico para la exploración y producción de petróleo. Así ha calificado Petrobras el descubrimiento hecho la semana pasada de un yacimiento de crudo a 6.000 metros de profundidad bajo el mar en la cuenca de Santos, a 250 kilómetros de la costa de Río de Janeiro.

Hasta hace poco, la tecnología no permitía llegar tan lejos, tanto en profundidad como en alcance. se desconoce, al menos por el momento, cuál es el volumen de las reservas ni las inversiones que harán falta para extraerlas, pero se trata de petróleo ligero, el de más calidad y mayor precio en el mercado internacional. La mayor parte de la producción de Brasil, que acaba de conseguir la autosuficiencia, es petróleo pesado, que tiene que exportar para importar luego el ligero. El pozo desde el que se ha hecho la exploración está situado a 2.140 metros de profundidad y Petrobras lo explota con la británica BG y la portuguesa Petrogal.