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Baños de publicidad en las playas españolas

Movistar, J&B, Amstel o Coca-Cola siguen a sus clientes en vacaciones

Una playa concurrida es un lugar óptimo para vender. Y no es que la gente tome el sol con la cartera repleta de billetes, sino que se encuentran con la guardia baja: relajados, con tiempo e incluso ganas de asimilar mensajes publicitarios, siempre y cuando tengan mucho de sorprendentes y poco de agobiantes. Así lo entienden expertos en marketing de grandes compañías, que se disputan cada temporada las mejores fechas y escenarios para recordar a los veraneantes que viven en una sociedad de consumo.

75 personas forman la caravana Moviplaya, una gira por 40 playas organizada por Telefónica Móviles para llevar la marca Movistar allí donde se encuentran sus clientes y, tan importantes como éstos, los abonados de Vodafone y de Amena.

En 2006 se cumple la undécima edición de un evento que nació para promocionar la antigua MoviLine. Moviplaya ofrece desde clases de aerobic hasta cine al aire libre y comienza a gestionarse en el mes de enero con la solicitud de permisos a distintas administraciones. 'Moviplaya se lleva aproximadamente el 34% de nuestro presupuesto para eventos especiales y es perfectamente equiparable, por importancia, a los conciertos que patrocinamos a lo largo de todo el año', comenta Elena Doria, gerente de Eventos de Movistar y responsable de Moviplaya.

Movistar ha conseguido la participación de unas 500.000 personas en diez giras de Moviplaya

A través de esta práctica, Telefónica Móviles ha conseguido ya unos 500.000 impactos entre el público más joven y dinámico, potencial usuario de videojuegos, mensajería multimedia, televisión o música a través del celular: 'La gente suele acudir a darse un baño o a tomar el sol con el dinero justo, por lo que este tipo de acciones no se dirigen tanto a la venta directa como a potenciar el reconocimiento de marca', dice Doria.

A lo largo de una mañana en la tumbona es posible avistar al menos un par de avionetas arrastrando pancartas publicitarias (Carrefour, Marina D'Or o la cervecera Cruzcampo suelen frecuentar los cielos del litoral español) que cobran entre 250 y 500 euros a la hora por pasear una marca. Los expertos aseguran que esta vieja fórmula sigue teniendo éxito.

Sombrillas de distintas casas comerciales, grandes elementos hinchables con colores corporativos, toallas patrocinadas o huellas publicitarias en la arena son otros reclamos habituales. Pero se trata de un tipo de mensaje pasivo que va dejando espacio a modelos más originales y activos.

Entidades como Amstel, Hyundai, Vodafone y Kelme tienen asociada su imagen durante toda la temporada veraniega a torneos de fútbol y voleibol playa. Yahoo ha llegado a ofrecer conexión gratuita a internet a pie de mar. Lo hacía desde carros, imitando al de los helados, perfectamente rotulados con los colores de la firma. Y Coca Cola examinará el éxito de Zero, su nuevo refresco bajo en calorías, en una veintena de playas: 'Vamos a buscar impactos directos en la costa porque el 40% de las ventas de refrescos se generan en verano y el público se muestra muy receptivo en sus lugares de descanso. Les invitaremos a degustarlo y sabremos qué opinan', declara Carlos Chaguaceda, portavoz de Coca Cola en España.

Grandes reclamos flotantes

25.0000 kilos de pintura son capaces de convertir un barco en cartel publicitario flotante. Este es el reclamo que utiliza la firma Marketing Marítimo Bergé, donde se ha dado una vuelta de tuerca al negocio de generar imagen de marca. 'Podemos meter en un barco un centro de negocios, una tienda, una sala de fiestas, un centro de exposiciones o lo que quiera el cliente', expone su director general, Juan Pérez-Solero.

Las empresas que optan por este tipo de reclamo llegan a puertos deportivos, y playas con acciones en tierra y a bordo. 'Llamar la atención del potencial cliente depende de la notoriedad de la acción y quien más arriesga suele ser quien más gana', afirma Pérez-Solero. Su empresa ofrece proyectos a partir de unos 10.000 euros y ha gestionado alguno que supera los 3,5 millones.