Economía

Alimentos y hostelería impiden que la inflación baje del 3,9%

La inflación se dio un respiro en junio. El índice de precios de consumo (IPC) se sitúo en el 3,9% en tasa interanual, un décima menos que en mayo, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística. Aunque es la primera vez, desde febrero, que se produce un descenso, la inflación española sigue estando más de un punto por encima de la media europea, que se encuentra en torno al 2,3%.

Además, la tasa de inflación subyacente -que omite de la cesta los productos más volátiles como los carburantes y los productos frescos- no bajó en junio, manteniéndose estable en el 3%. Este dato es preocupante por cuanto la tasa subyacente es utilizada por los expertos como un indicador de la evolución de los precios a medio plazo. Con todo, el mes de junio tuvo algunos elementos positivos para los precios. El grupo del transporte se benefició de una bajada temporal de los carburantes, si se compara con las mayores subidas del mismo mes del año anterior.

En cambio, los alimentos y las bebidas no alcohólicas no tuvieron el mismo comportamiento. Subieron un 0,4% en un sólo mes. A ello ha contribuido el aumento del precio de la carne de ave, un 6% superior al mes anterior. Los datos no recogen aún la posible influencia en el mercado del primer caso de gripe aviar registrado hace una semana.

Las tensiones inflacionistas no sólo se circunscriben a los alimentos. Como efecto del inicio del periodo vacacional, el sector de la restauración y la hostelería subió los precios otro 0,4% de mayo a junio. Los viajes organizados, por su parte, aumentaron las tarifas un 4% en un sólo mes, explicando por sí solos la subida del 0,5% de los productos englobados en todo el grupo de ocio y cultura. Los precios del vestido y calzado cayeron, en cambio, un 0,6%. Y eso que la toma de datos se efectuó antes de las rebajas.

Con estos datos en la mano, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, se mantuvo el viernes moderadamente optimista, asegurando que la inflación podría bajar del entorno del 4% si el precio del petróleo no sigue elevándose.

Sin embargo, la situación bélica en Oriente Próximo y la creciente demanda de energía a escala internacional no invitan al optimismo.