Operación Chamartín

Fomento cierra un acuerdo parcial en el proyecto Chamartín

Acuerdo del Ministerio de Fomento sobre la Operación Chamartín que la deja aún pendiente del desbloqueo. La ministra Magdalena Álvarez anunció ayer que ha cerrado la negociación bilateral con los dueños de los derechos del suelo, BBVA y la constructora San José, con la que logra duplicar el rendimiento, hasta 1.200 millones.

La mayor operación urbanística de España y una de las principales en Europa en la zona norte de Madrid, al soterrar la estación de tren de Chamartín, permitirá a Fomento recibir 1.200 millones, frente a los 500 millones previstos en el acuerdo del Gobierno anterior.

Esta cantidad es el resultado del acuerdo entre el ministerio y los gestores de los derechos del suelo que en su día tenía Renfe (hoy Adif) y que cedió a Duch, empresa controlada en un 72,5% por el BBVA y un 27,5% por el grupo constructor San José. Renfe aportó en su día dos millones de metros cuadrados (el 66% del terreno total de la operación) a cambio de un canon fijo y una participación en el beneficio de los derechos de suelo.

El rendimiento se invertirá en infraestructuras exclusivamente ferroviarias, que sumarán unos 1.000 millones, cinco veces más que lo pactado en el convenio anterior. Entre ellas, figuran la ampliación de la estación de Chamartín por 305 millones, además de la línea de cercanías a la nueva terminal de Barajas o el desarrollo de cercanías en el noreste del área metropolitana.

La ministra anunció ayer que ha cerrado el acuerdo con Duch tras dos años de negociaciones. Sin embargo, la empresa no lo ha aprobado aún en consejo y tampoco el Adif, admitió Álvarez.

Entre los logros que exhibió la ministra se cuenta la reducción del plazo en el que Fomento va a recibir la contraprestación económica a cambio de ceder los terrenos de la estación de Chamartín para viviendas y oficinas. De los 20 años pactados por el PP, según Álvarez, bajará a cinco, lo que permitirá tener las obras de infraestructuras terminadas en ese periodo. Aunque no especificó cuándo empieza a contar.

La ministra también afirmó que ha eliminado el riesgo financiero para el ministerio al cambiar el canon variable de unos 300 millones por unos 1.000 millones con calendario de cobro fijo.

El pacto con Duch, sin embargo, no desbloquea la operación, que lleva casi trece años de parones. Falta el acuerdo del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, implicados también en el desarrollo y ambos gobernados por el PP. De hecho, el paso siguiente será 'pedir la convocatoria del consorcio' formado por las tres administraciones 'para explicar el acuerdo bilateral', señaló ayer la ministra.

Sobre el posible bloqueo por parte del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, o de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, Álvarez aseguró que 'no les puede parecer mal las mejoras que hemos logrado'. Insistió, sobre todo, en que habrá 2.000 viviendas de protección oficial en los terrenos de Renfe. Pero esto depende del plan urbanístico que Gallardón apruebe para la zona.

Pisos sociales a cambio de bajar la rentabilidad

El acuerdo que ayer anunció visiblemente satisfecha la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, choca con el objetivo de lograr el máximo beneficio con los terrenos que desde el principio guió el papel de Duch, la gestora de los derechos del suelo. Si en los terrenos que cede Renfe antes no había planeada ninguna vivienda social y ahora habrá 2.000, eso supone que se rebaja la superficie destinada a edificar vivienda libre, la más rentable para los promotores. Siguiendo esta lógica, el acuerdo sobre las viviendas de protección oficial se habrá hecho a cambio de que Duch 'obtenga menos rentabilidad', apuntan fuentes implicadas en la operación. Sólo en el caso de que se hubiera pactado un aumento de la edificabilidad (en su día fijada en 1,05 de metros cuadrados edificados por cada metro cuadrado de suelo, similar a la de los rascacielos de la antigua Ciudad del Real Madrid) se compensaría esta rebaja de la rentabilidad.

Álvarez no aclaró ayer las dudas sobre esta parte del acuerdo con Duch y los posibles cálculos de la edificabilidad. æpermil;sta, al final, queda en manos del Ayuntamiento, que es el que lo decide. El entendimiento entre Fomento y el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón parece, sin embargo, posible. Por un lado, la ministra destacó que el alcalde 'tenía mucho interés' en que su departamento cerrara el acuerdo con Duch. Otra señal, apuntan fuentes implicadas en la operación, está en el anuncio reciente de Ruiz-Gallardón de que su próxima meta si gana las elecciones es volcarse en el desarrollo de la zona norte, Operación Chamartín incluida. No hay que olvidar que el alcalde tiene paralizada la reforma norte de la circunvalación M-30, su obra estrella, porque el proyecto de Chamartín está bloqueado. Una razón de peso para querer darle vía libre por su parte.