Aviación

El Sepla acusa a Iberia de querer parar la huelga con un laudo

Finalmente no hubo acuerdo. Las reuniones entre la dirección de Iberia y el sindicato de pilotos a lo largo del sábado y domingo no han servido para desconvocar una huelga que arranca hoy y que puede afectar a 1.600 vuelos y a unas 200.000 personas hasta el próximo 16 de julio.

Ayer, ambas partes se reunieron durante varias horas en el Ministerio de Fomento, que actúa como mediador en el conflicto. Tras dicho encuentro, Enrique Donaire, director general de Iberia, aseguró que 'lamentablemente, no ha habido acuerdo' y que la huelga se mantiene porque el sindicato (Sepla) ha pasado de 'pedir el Universo', a pedir 'la Luna, el Sol y Marte'.

Durante todo el domingo, las acusaciones entre unos y otros no cesaron. Mientras el Sepla criticaba la postura 'totalmente inflexible' de Iberia que 'sigue sin moverse ni un ápice de sus planteamientos', ésta le contestaba que lo 'verdaderamente inflexible es convocar una huelga la semana de más tráfico aéreo y tomar como rehenes a 200.000 ciudadanos que han tenido que cambiar sus planes de vacaciones'.

El Sepla emitió ayer un comunicado por la tarde en el que afirmaba que Iberia se muestra impaciente para que haya huelga, de forma que provoque un laudo de la Administración 'que suspenda el derecho constitucional a la huelga y maniate a los pilotos'.

El sindicato añadía en la nota que con la ruptura de las negociaciones Iberia 'desprecia los esfuerzos de la Administración y del Sepla' en solucionar el conflicto, y reiteró su disposición a negociar hasta el último minuto.

Al cierre de esta edición, las conversaciones entre Iberia y los pilotos estaban rotas, aunque el Sepla aseguraba que mantenía reuniones con los representantes de la Administración.

Iberia, que sostiene que la creación de la aerolínea de bajo coste Catair no implicará despidos, aseguró que los pilotos exigen que se presente un aval millonario con el que se garantice su sueldo hasta los 65 años, algo que el Sepla calificó de 'mentira'. Según los pilotos, Iberia 'ha filtrado intencionadamente un primer borrador, que no fue más que un punto de partida de las negociaciones', y que más tarde fue retirado por el Sepla al comprobar que la compañía 'lo había utilizado torticeramente'.

La incertidumbre, no obstante, hizo que muchos clientes de Iberia fueran ayer al aeropuerto de Barajas para ver si sus vuelos serán cancelados y saber qué opciones tienen si es así. La aerolínea incidió en que devolverá el importe de los billetes o permitirá el cambio de fecha a los clientes afectados por la huelga. Las devoluciones y cambios estarán permitidos hasta el 31 de julio de 2006.