'Telecos'

Alierta promete que Telefónica crecerá más que sus competidores

Sin límite de tiempo ni de número de rivales a ganar. César Alierta muestra estar tan seguro de la buena evolución de la empresa que preside, Telefónica, que ha prometido a los accionistas que crecerá más que cualquiera de sus competidoras. Lo hizo ayer, ante la junta general que aprobó la fusión con Móviles y un nuevo plan de incentivos para los altos ejecutivos.

César Alierta se presentó ayer en la cita anual con los accionistas con fuertes promesas de crecimiento y resultados en su compañía. En general, se limitó a repetir lo que había dicho a los analistas menos de un mes antes en la conferencia con inversores celebrada en Valencia. Así, el ejecutivo reiteró el alza de más de dos dígitos anuales del Ebitda hasta 2009 y enfatizó los dos principales compromisos de la firma: duplicar el beneficio por acción y del dividendo en el plazo de cuatro años. Todo ello, aderezado con la renuncia a hacer adquisiciones por más de 1.500 millones este año y el que viene, y a no ampliar capital en ese tiempo.

Pero ante los accionistas, Alierta fue más allá. 'Telefónica crece y va a seguir creciendo más que las demás operadoras', aseguró. No hay límite temporal y, teniendo en cuenta que las firmas de telecomunicaciones en el mundo se cuentan por miles, la promesa es difícil de cumplir. Aún así, el ejecutivo justificó este complicado compromiso en la posición de la operadora en Latinoamérica y en Europa, tras la compra de O2, en el potencial de crecimiento, en los activos en España y su alza de ingresos, y en la integración fijo-móvil. 'Ninguna otra compañía, hoy en día, puede comprometerse a unos objetivos de crecimiento rentable como los que nos hemos fijado en Telefónica', concluyó.

Con un guiño a su antecesor, Juan Villalonga, el actual presidente quiso hacer más material la capacidad de ganar dinero que tiene la compañía. Telefónica genera 'casi 20 millones de euros' de caja al día, aseguró.

La junta aprobó la integración de Móviles y el plan de incentivos para 1.900 ejecutivos

Para el futuro, la idea es seguir aumentando esta cifra, tanto por la mejora de los resultados como por los menores gastos. Telefónica, dijo Alierta, 'seguirá progresando en hacer más ligera la estructura de costes e inversiones'.

La única mancha en el expediente del escenario presentado ayer por el presidente está en el desarrollo del plan inmobiliario y de la mudanza a la nueva sede de la compañía en Madrid, en el Distrito C de Las Tablas. Alierta reconoció que los recursos financieros que generará la operación -la diferencia entre ahorros de alquileres, venta de inmuebles y el coste de la construcción del complejo- serán de 750 millones de euros, casi 250 millones menos de lo previsto inicialmente. Según los planes oficiales, iban a ser 968 millones de recursos entre 2002 y 2006.

En cualquier caso y pese a los retrasos, la mudanza está ya cerca. Los primeros se irán en el último trimestre de este ejercicio y el resto, hasta completar la totalidad de la compañía en Madrid, lo hará durante 2007.

Al margen de previsiones de futuro, la junta dio el visto bueno a una operación que se materializará en pocas semanas: la fusión con Móviles. Sólo quedaba este trámite para que fuera un hecho y ya lo es. Telefónica Móviles, tal y como existe en estos momentos, será historia a principios de agosto. Los accionistas de la filial recibirán cuatro acciones de la matriz por cada cinco que tengan.

También se dio el visto bueno al plan de premios para directivos, que repartirá hasta 754 millones de euros entre 1.900 ejecutivos en siete años, como informó Cinco Días el 17 de mayo. Por último, el consejo despidió a Mario Eduardo Vázquez, consejero ejecutivo, que ha decidido abandonar la firma.

Primera junta sin protestas de los sindicatos en años

Hacía años que no se vivía en Telefónica una junta como la de ayer. El discurso de César Alierta pudo escucharse en su totalidad, sin los gritos y abucheos, sobre todo de trabajadores de la firma, que han protagonizado sus juntas hasta ahora. Y también la mayoría de las de su antecesor, Juan Villalonga. Probablemente, la asamblea de ayer fue la más tranquila desde la época de Cándido Velázquez.

En el turno de intervenciones, sin embargo, sí hubo críticas. Trabajadores de AST se quejaron del trato que se da a la plantilla y varios accionistas protestaron por el bajo precio de las acciones y el de la fusión con Móviles. Alierta contestó que Telefónica ha evolucionado mejor que sus rivales y confió en que las buenas perspectivas económicas de la operadora se reflejen en los multiplicadores a los que cotiza. Ahora, aseguró, 'hay cierta, si no mucha, contradicción' entre resultados y Bolsa.