Inversiones

Escándalo en el Banco de Japón

Toshihiko Fukui se rebaja el sueldo tras invertir en un fondo cuyo gestor está detenido

El escándalo salpica al Banco de Japón. El Gobernador de la entidad, Toshihiko Fukui, anunció ayer que se rebajará el sueldo como castigo por haber dañado la imagen pública del banco central. La continuidad de Fukui está entredicho, después de que se conociera que dobló el dinero que invirtió en el fondo del financiero Yoshiaki Murakami, el cual se encuentra detenido, acusado de uso de información privilegiada.

La inversión se produjo en 1999, cuando Fukui todavía trabajaba para la empresa privada. Pero las críticas de la opinión pública japonesa han arreciado porque no vendió su participación en el fondo cuando fue nombrado gobernador en 2003.

Fukui ha sido convocado a comparecer ante el parlamento japonés este jueves para explicar su situación financiera, incluidos los 87.000 dólares (unos 70.000 euros) que invirtió en el fondo de Murakami.

El gobernador del Banco de Japón no puede ser destituido salvo que haya cometido un crimen, entre en bancarrota o no pueda realizar sus tareas por problemas físicos o mentales. Sin embargo, Fukui podría optar por la dimisión si la oposición por parte de la opinión pública crece y el gobernador pierde la confianza del gobierno. Según una encuesta realizada la semana pasada, la mitad de los japoneses opina que debería dimitir.