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Empresas con música de fondo

A pesar de que pueden salir caras, las canciones no faltan en los anuncios

La música siempre entra sin llamar. En la publicidad, en el equipamiento de serie del coche o incluso en la cafetería de la esquina, es difícil escapar de su capacidad de atracción. Prácticamente todos los anuncios de televisión utilizan música, y de su éxito da prueba el último de ellos, Amo a Laura, que promociona a la cadena de televisión musical MTV.

En este caso se trataba de una canción completamente original y creada para la ocasión. 'La opción que requiere menos inversión es la música de archivo', explica Lourdes Hernández, de Plusmusic, especializada en asesorar a empresas en la selección musical para publicidad y cine. Más habitual, pero más caro, es que adquieran derechos de autor de canciones consagradas, o creen música inspirada en canciones existentes.

La opción más cara de todas, quitando 'artistas consagradísimos', son las bandas sonoras originales de películas. 'Se convierten en una demostración de poder, grandiosidad, corporativismo', señala Hernández. Ejemplos de ello son Mapfre (Leyendas de pasión), Repsol (Bailando con lobos) o BMW (El paciente inglés).

En realidad, son muchos más los anunciantes que prefieren la música de cine, pero su desconocimiento de lo que puede costar provoca que 'el 40%' de las peticiones que recibe Plusmusic sean desestimadas por razones de presupuesto. 'Cada vez son más conscientes', matiza la experta. Otro 15% se pierde en el proceso creativo, así que solo el 45% sale adelante.

Veteranas

'En los últimos cinco años casi todos los anuncios de televisión llevan música incorporada', asegura Hernández, que lleva trece años en Plusmusic. Entre las más veteranas en esta práctica sobresalen Coca-Cola, con su archiconocida melodía, o Danone, que explota las dudosas habilidades vocales de los deportistas famosos.

¿Qué empresas le dan más importancia a la música? Las 'líderes en sus sectores' y aquellas 'cuyos productos están orientados a jóvenes entre 18 y 25 años', señala la especialista. Estas últimas 'buscan un estilo acorde con los gustos de su audiencia'.

En algunos casos la música se asocia a una tendencia, como en los anuncios de Martini, 'en los que la música lounge o retrolounge consigue crear un clima muy concreto, siempre el mismo', describe Hernández. También puede transmitir un estado de ánimo, como la Sarabande de Haendel en los anuncios de Levi's, Walking on Sunshine en los de Movistar o Somewhere over the rainbow en los de Vodafone.

En ocasiones la canción forma parte del guión o del eslogan publicitario: Cruzcampo -Voy a vivir, I will survive-; Bancaja -Los tiempos están cambiando, Times, they are achanging-; o Vodafone -Un millón de amigos-. Y a veces, simplemente, 'le gusta al cliente, y no hay nada que añadir'.

Póngame un café y un compacto

Las canciones venden, pero también se venden. Dos negocios tan distintos como una cadena multinacional de cafeterías -Starbucks- y una tienda de decoración -Habitat- tienen algo en común: venden discos de música.

La franquicia estadounidense ofrece compactos en exclusiva de artistas como Bob Dylan, Rolling Stones o Sergio Mendes, con gran éxito de ventas y la oposición de las tiendas tradicionales, que la acusan de 'intrusismo'.

La música de baile es la opción elegida por Habitat, la cadena de muebles y accesorios, que comercializa una colección de cuatro discos de pinchadiscos de jazz, dance y música electrónica -Gilles Peterson, Tracey Emin, Etienne de Crecy y Malcom Mclaren-. El objetivo de esta serie, lanzada el año pasado, es servir de 'banda sonora' a los hogares decorados con su colección vip, diseñada por gente de la cultura y los negocios. Si en casa es común poner música de fondo, en el coche es casi ineludible. Mercedes Benz tiene un acuerdo con Apple para incluir el ipod en sus coches.