Eduardo Bandrés

"Recurriremos el Estatuto catalán y el valenciano"

Responsable de la economía aragonesa desde 1999, acumula una trayectoria exitosa marcada en el horizonte cercano por la Expo 2008 y el proyecto PlaZa. Acepta un cambio en la financiación autonómica, pero pide que no se base exclusivamente en la población.

Es parte fundamental del equipo de Marcelino Iglesias, el primer presidente de Aragón que repite mandato. Además de sacar adelante una exposición universal y una plataforma logística que sirva de eje entre seis grandes urbes, pretenden completar una de las pocas reforma estatutarias sin polémica.

¿En qué punto se encuentra la reforma?

El Parlamento autonómico ha aceptado la toma en consideración del proyecto, con la aquiescencia de todos los partidos salvo la Chunta Aragonesista, que se ha abstenido. La base del consenso es la ampliación máxima de competencias desde el respeto escrupuloso a la Constitución.

La financiación es el centro de la polémica. ¿Qué proponen desde Aragón?

Obviamente, que la reforma sea multilateral, en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Dicho esto, el modelo que propone el Estatuto de Cataluña nos parece razonable, en lo tocante a reducir el Fondo de Suficiencia (que hoy supone un tercio de la financiación autonómica) y elevar la participación en el IVA y el IRPF hasta el 50%.

Lo que no toca ese texto es la cuantificación de las necesidades de gasto. Creemos que el modelo actual no considera costes diferenciales de la prestación de servicios en las autonomías. La población, por supuesto, debe ser un criterio relevante, pero no el único. La dispersión geográfica o la orografía también deben tenerse en cuenta para garantizar la igualdad en el acceso a los servicios básicos.

¿Y qué hay sobre las inversiones estatales?

También planteamos que se atienda a la superficie, a la orografía y a la condición aragonesa de región fronteriza. En pocos años podría producirse un estrangulamiento si no se mejoran las infraestructuras que nos comunican con Francia.

Una competencia relevante es la disolución anticipada de las Cortes...

Así es. Lo que pretendemos es sencillo: que cada legislatura dure lo que se considere más oportuno. Hasta ahora, hay que ceñirse a las convocatorias electorales autonómicas cada cuatro años, y eso puede no siempre es lo más adecuado para la situación política particular de cada comunidad.

¿Cómo trata el proyecto aragonés el espinoso tema de la definición territorial?

Se considera a Aragón nacionalidad histórica. Punto. En realidad, aquí no existe un debate identitario como los que se ven en otras autonomías. ¡Y eso que somos uno de los tres reinos de los que surgió España! De hecho, Cataluña nunca fue reino: lo más que llegó a ser fue condado de Barcelona. Pero así se reescribe la Historia.

Otro punto polémico en algunas reformas estatutarias es la gestión del agua. Andalucía reclama competencia sobre el Guadalquivir...

Y no es la única comunidad que se arroga competencias compartidas. Desde el Gobierno de Aragón entendemos que la gestión del agua debe hacerse a nivel de cuenca: que decidamos entre todas las comunidades por las que discurre cada uno de los ríos. Desgraciadamente, algunos se están atribuyendo el derecho a decidir unilateralmente, y no podemos consentirlo. Nuestro proyecto de reforma estatutaria incluye una cláusula de garantía para que no se decida sobre el Ebro sin Aragón. Y nos vemos en la obligación de llevar el estatuto valenciano al Tribunal Constitucional, porque se arroga el derecho a regular sobre los excedentes de otras cuencas.

También recurrirán el Estatuto de Cataluña.

De nuevo, no nos queda otro remedio. Ya hemos iniciado los estudios jurídicos, porque no podemos permitir que otros decidan por nosotros. La reforma catalana se atribuye la gestión exclusiva del archivo de Aragón, que se encuentra situado en Barcelona. No pretendemos cambiarlo de sitio, pero sí que se cuente con nosotros para su gestión.

Más de 1.000 millones para la Expo 2008

La proyección internacional de Aragón tiene un hito: la Exposición Universal de Zaragoza de 2008, dedicada al agua. Un proyecto financiado por la Administración Central (70%), la Comunidad Autónoma (15%) y el Ayuntamiento (15%). Más de 1.000 millones de euros de inversión en un recinto de 25 hectáreas, además de en diversas infraestructuras complementarias. Las obras van 'a buen ritmo, dado lo ajustado del calendario'.

Un centro logístico para 20 millones de personas

Junto a la preparación de la Expo 2008, el principal proyecto de la actual legislatura en Aragón es la Plataforma logística de Zaragoza, conocida como PlaZa. Se trata de un centro de transporte y almacenamiento de 13 millones de metros cuadrados, 'el mayor de Europa', como recuerda Bandrés, y aspira a servir de eje entre Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia y, en un futuro, Toulouse y Burdeos. 'En total, más de 20 millones de personas en zonas de alto desarrollo económico'.

La idea surgió en la primera legislatura del actual Ejecutivo socialista (1999-2003), y su desarrollo se intensificó cuando se alcanzó un acuerdo para la integración de Inditex, propietaria del mayor almacén del complejo. 'Todo era terreno privado, que se compró sin necesidad de expropiación', explica Bandrés.

'Hoy está en funcionamiento más de la mitad de la superficie planeada, y buena parte del resto se encuentra en fase de adjudicación. El proyecto genera ya más de 2.000 empleos, y puede llegar a 8.000. Lo importante, ahora, es la apuesta por el futuro, representada por el Zaragoza Logistics School'. Se trata de una escuela de negocios especializada en logística y codirigida por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT).

'A futuro', concluye, 'PlaZa debe servir para convertir a Zaragoza en una ciudad para cerrar negocios entre Madrid y Barcelona'.