Pleito

Cruce de acusaciones en el último día del juicio de Jazztel

El juicio de los 337 millones, por el que Jazztel le reclama esta cantidad a Telefónica, ha quedado visto para sentencia. Ayer transcurrió la segunda y última jornada del pleito, y los protagonistas fueron los peritos. Su cometido es dar testimonios profesionales sobre temas técnicos y, en teoría, son menos subjetivos que los testigos, algunos de los cuales trabajan en las compañías implicadas. Sin embargo, los peritos no son neutrales, puesto que cada parte llama a los suyos.

Ayer, el primero correspondía a Jazztel y los cuatro siguientes, a Telefónica. Por ello, la jornada se inauguró con una defensa de la labor de la operadora presidida por Leopoldo Fernández-Pujals. A juicio de este perito, fueron las trabas de Telefónica las que impidieron a Jazztel cumplir el plan de negocio y, por tanto, fueron las causantes de que la firma decepcionara a la Bolsa y su cotización bajara.

Los cuatro siguientes apoyaron a Telefónica. Uno lo hizo desde el punto de vista técnico, con la afirmación de que los plazos de habilitación de centrales son más cortos en España que en el resto de Europa. Otro habló del frente publicitario y de cómo la inversión en anuncios no tiene por qué generar un nivel similar de ingresos; un tercero discutió la validez de las resoluciones de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones ante un juez de primera instancia, y el cuarto cuestionó la estrategia financiera de Jazztel.

TELEFÓNICA 3,39 -0,03%

El broche final lo pusieron los abogados de cada parte, con sus alegaciones. Los letrados de Jazztel acusaron a Telefónica de obstaculizar el desarrollo de todos sus competidores, para intentar sacarlos del mercado, y que con ese objetivo no le ha importado incumplir los contratos firmados entre ambas, motivo que fundamenta la denuncia de Jazztel. El despacho que defiende a Telefónica contraatacó tildando de fracaso el plan de negocio de Jazztel, que busca en los tribunales lo que no consigue en el mercado.

Abriendo camino

Todo apunta a que la sentencia del juicio entre Telefónica y Jazztel se conocerá pronto, pero será sólo el principio. Quedan otras denuncias planteadas al ex monopolio y, además, gane quien gane, habrá recurso y la sentencia no será firme hasta pasados años.