Aerolíneas

La subasta de Varig despierta poco interés

Una semana después de que se aprobara el plan de recuperación de Varig, que establece su venta por medio de subasta, la aerolínea brasileña recibe el primer aviso del escaso interés que ha despertado entre los inversores. Ayer se terminaba el plazo para presentar propuestas al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que ofrecía un crédito de 130 millones de euros al posible comprador, pero hasta unas horas antes de que expirase nadie había optado al préstamo. El banco ha ofrecido ese dinero para que la aerolínea continúe operando hasta la fecha de la subasta, que probablemente se realizará el 9 de julio. La consultora Alvarez & Marsal, responsable de la reestructuración, ha afirmado, sin embargo, que hay varios inversores interesados en la compra de la que un día fue aerolínea de bandera de Brasil.

Según quedó aprobado en la última asamblea de acreedores el plan de salvamento de Varig, que está en recuperación judicial desde junio del año pasado, contempla dos posibilidades de venta: por su totalidad o dividida en dos partes. Las propuestas de los interesados en la subasta serán las que decidan. Así, las ofertas de compra por la totalidad de la compañía deben alcanzar un mínimo de 860 millones de dólares. De no conseguirse, la empresa puede escindirse en dos compañías: una que opere las líneas nacionales y otra que englobe las rutas internacionales. La prioridad es vender la empresa como una unidad, pero si la división aporta más capital, será la opción elegida. Los compradores pueden ser grupos de inversores u otra aerolínea, en cuyo caso se exige que ya opere rutas nacionales regulares.

La subasta de Varig, e incluso su posible escisión, ha sido acordada por los acreedores, el Gobierno y los trabajadores como la única salida para evitar la quiebra, que hace sólo un mes parecía inevitable. La compañía arrastra deudas de casi 3.000 millones de euros, la mayoría contraídas con empresas públicas, como Infraero, que gestiona los aeropuertos.

El juez responsable del proceso, Luiz Roberto Ayoub, ha determinado esta semana que el comprador de la aerolínea no tendrá que responsabilizarse de las deudas. También ha establecido que tendrá derecho a permanecer con todas las rutas que opera la compañía. Varig intenta recortar costes eliminando los vuelos que aportaban más pérdidas.

Esta semana Varig negocia con BR Distribuidora, la estatal que le vende el combustible, el pago anticipado del queroseno. Los ejecutivos de Varig piden la suspensión del pago por el queroseno hasta la subasta, pero aún no hay acuerdo.

Pérdidas

En 2005, la aerolínea perdió 547 millones de euros, muy por encima de los 32 millones de 2004. La compañía ha justificado los malos resultados por la apreciación del real frente al dólar. El 60% de sus ingresos los recibe en moneda estadounidense.