Economía

Empresas tecnológicas proponen nuevas fórmulas para ampliar las ayudas por I+D

La decisión del Gobierno de mantener la deducción fiscal por I+D+i en el impuesto de sociedades, al menos, hasta el año 2012 ha sido bien recibida por el mundo empresarial. Las intenciones del Ministerio de Hacienda pasaban en principio por eliminar esta deducción como el resto de bonificaciones en la reforma del impuesto que entrará en vigor en enero de 2007.

A pesar de todo, la rectificación de Hacienda sabe a poco a la patronal CEOE que ha estado presionando en las últimas semanas para que esta deducción permanezca como está ahora, sin límite temporal. Bien recibida por la patronal ha sido también la introducción de otra fórmula de apoyo a la investigación y el desarrollo como es la bonificación en las cotizaciones que pagan las empresas por personal investigador contratado (una deducción del 40% de las cuotas aportadas). Esta fórmula es optativa y excluyente con la de deducción fiscal por I+D (si se elige una se renuncia a la otra).

No obstante, las empresas del sector tienen la intención de que se mejore aún más el apoyo del Gobierno a la I+D, que es uno de los asuntos que más retraso conllevan con la UE. Consultoras especializadas como F. Iniciativas, que cuentan entre sus clientes a numerosas empresas que buscan ampliar su capacidad tecnológica, avisan de la necesidad de importar 'fórmulas de éxito' que existen en otros países de Europa.

Créditos fiscales

'Con la posibilidad de desgravar vía cotizaciones sociales el Gobierno introduce un elemento de reflexión positivo, pero se deben poner en marcha otros mecanismos como la devolución del crédito fiscal a las empresas que no puedan aprovecharlo', comenta a Cinco Días Javier Cazabón, socio director de F. Iniciativas. Con este sistema, implantado en países como Francia, se podrían beneficiar una 'infinidad' de pequeños empresarios interesados en innovar y gastar en I+D pero que no tributan normalmente por el impuesto sobre sociedades, y por tanto no pueden acceder a la deducción tradicional por I+D.

En su opinión, el proceso de certificación de proyectos tecnológicos se podría realizar a través del sistema bancario, aprovechando la participación de estas entidades en la financiación de I+D, como ya ocurre en otros países.