El yuan

China decide incrementar la flexibilidad de su moneda

El Gobierno chino ha decidido dar otro paso hacia delante en su camino hacia la flexibilización de su moneda, el yuan. En un comunicado conjunto de la UE y China, Pekín ha hecho público su compromiso de que el tipo de cambio del yuan 'será más receptivo a la oferta y la demanda'.

El yuan rompió ayer una barrera simbólica al cotizar por primera vez por debajo de ocho unidades por dólar. A primera hora de la mañana, para comprar un dólar eran precisos 7,9970 yuanes, lo que supone el valor más alto de la moneda china desde que se inició el proceso de apreciación en julio del año pasado. Poco después, el banco central chino terminó llevando el cambio a 8,0030 unidades por dólar. Aún así, en 10 meses, la apreciación del yuan es de sólo un 1,3%.

Pero el hecho es que el Gobierno chino está decidido a incrementar a su manera la flexibilización del yuan, un movimiento que Washington lleva reclamando insistentemente desde años. La reunión financiera China-UE, presidida por el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios, Charles McGreevy, y el ministro chino de Finanzas, Jin Renqing, ha tenido como fruto un comunicado conjunto en el que el país asiático se compromete a 'mejorar el mecanismo cambiario del yuan y hacer que el tipo de cambio sea más receptivo a la oferta y demanda del mercado'.

En los mercados de futuros, los inversores están apostando por cambio consolidado por debajo de ocho yuanes por dólar para mediados de junio. La previsión para final de año es que la moneda china cotice en un entorno de 7,83 unidades por dólar.

El mercado de futuros anticipa una apreciación de la divisa del 2,2 % en los próximos siete meses

La proyección del mercado de futuros es quizá demasiado optimista, ya que supone esperar que el yuan se aprecie casi un 2,2% en siete meses, un 70% más de todo lo que se ha movido desde julio del año pasado.

El Banco del Pueblo de China, la autoridad monetaria, ha dejado claro que no disminuirá sus reservas en dólares. China se convirtió en febrero en el mayor tenedor de reservas en divisas del mundo, con un volumen equivalente a 853.700 millones de dólares.

El comunicado sobre la flexibilidad del yuan llega poco más de un día después de que el Tesoro de EE UU rehusara en su informe semianual a calificar a China de 'manipulador de divisas', una categoría que abriría la puerta a numerosas sanciones.

La moneda cotizó durante una década casi sin moverse de las 8,27 unidades por dólar. Un cambio que Washington calificó de artificialmente bajo y que sirvió a China para impulsar sus exportaciones.

El Gobierno de Pekín ha tenido siempre presente la lección aprendida de la crisis vivida por su rival regional, Japón. Las autoridades de Tokio se plegaron en septiembre de 1985, en el famoso acuerdo del Hotel Plaza de Nueva York, a las exigencias de Washington e iniciaron la revaluación del yen. Aquel fue el comienzo de una grave crisis económica que aún no está completamente cerrada.

El caso contrario es el del euro. Los datos publicados por el banco central de Chinas ponen de manifiesto que el yuan se ha depreciado un 6,8% frente a la moneda europea en lo que va de año. Aunque ayer cayó un 0,85%, el euro gana casi un 8,15% frente al dólar en lo que va de año y cotiza a 1,2815 dólares.

Claves. Factores determinantes para el mercado

Las compras netas de activos denominados en dólares por parte de inversores extranjeros sufrieron un fuerte descenso en marzo. Las compras cayeron un 22,8% respecto febrero y se situaron en 69.800 millones de dólares.

a OCDE se reunirá en París los próximos días 23 y 24 con el objetivo de analizar los desequilibrios financieros globales, los peligros de la falta de coordinación de políticas monetarias. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica están invitados al encuentro, en el que también se dará a conocer el informe de perspectivas económicas.

El G-7. El grupo de los siete países más industrializados se reunió en Washington hace tres semanas e hizo público un comunicado en el que instaba a los países asiáticos a 'implementar una mayor flexibilidad' en el tipo de cambio.

Un 60% de los mayores bancos centrales han reducido sus reservas en dólares e incrementado las de euros en el último año, según un estudio de Central Banking Publications.