Joan Cavallé

'No hay que ser grande para dar un gran servicio'

Al frente de la institución desde principios de año, está convencido de que las cooperativas tienen mucho futuro en el duro mercado español. Las pequeñas entidades financieras no se amilanan ante las dimensiones que adquieren algunos bancos y cajas.

Un economista al frente de la Caja de Ingenieros. Joan Cavallé aterrizó en la entidad a finales de 2002, proveniente del mundo de los mercados. El pasado enero tomó el relevo de Hilario Lorente al frente de la cooperativa catalana. Su sucesor le lega, tras cuatro décadas de trabajo, un grupo que el año pasado facturó 1.804 millones de euros y logró unos resultados de 3,71 millones. Cavallé se muestra partidario de ganar tamaño y afirma contundente que las entidades más modestas tienen futuro en el competido mercado financiero español.

'Realizaremos una ampliación de capital de 25 millones en los próximos tres años, pero todavía tenemos que decidir si la haremos en una o dos emisiones', explica el director general. Los títulos irán dirigidos a los socios de la institución, que los comprarán en proporción a su volumen de negocio.

Con este dinero la caja planea financiar su plan crecimiento. Entre sus objetivos figura la apertura de dos oficinas al año y consolidar la posición de la entidad en Madrid, donde opera desde hace una década.

'Queremos ir donde hay ingenieros', señala Cavallé, que aprovecha para recordar que la cooperativa cuenta con socios en toda España gracias a sus servicios de banca a distancia. La entidad cerró el pasado ejercicio con 74.035 clientes, un 11,15% más. La clave del crecimiento: 'el boca-oreja y los acuerdos con los colegios profesionales'.

La Caja de Ingenieros centra su actividad en la banca de personas y el plan de desarrollo está concebido con esta misión en mente. 'Queremos crecer para dar un mejor servicio, no crecer por crecer', apunta Cavallé.

Al directivo no le abruma el tamaño que han adquirido algunos bancos y cajas de ahorros y confía en el porvenir de modestas cooperativas de crédito como la suya. 'Somos un buen competidor en banca personal. Es un segmento de mercado donde no hay que ser grande para dar un gran servicio.' En su opinión, 'en cuestión de asesoramiento financiero, las grandes dimensiones no son sinónimo de mejor servicio'.

La entidad que encabeza Cavallé dispone de una docena de sucursales, distribuidas por Barcelona (6), Madrid (2), Sevilla (2) y, desde hace unas semanas, también Valencia (1). La Ciudad Condal acapara tres cuartas partes de su negocio. El resto lo aportan Madrid (18%) y Sevilla (6%).

Cavallé niega que el Estatuto de Cataluña haya hecho mella en las cuentas de su entidad, radicada en Barcelona. 'Somos la caja de los ingenieros y nos debemos a nuestro colectivo. Estos temas son elementos que generan ruido, pero no nos han afectado para nada'.

El ejecutivo tampoco se muestra preocupado por las modificaciones que, en materia de regulación financiera, pueda traer el nuevo Estatuto. 'Estamos a expensas de lo que digan los supervisores y seguiremos la normativa que haya. No creo que nos vaya a cambiar la vida'.