Juan Manuel Suárez del Toro

"Estrenamos un código de buen gobierno al estilo de las empresas"

Las ONG también deben aplicar políticas de responsabilidad social corporativa. Es la opinión de este ingeniero industrial que dirige la organización que hoy celebra su día mundial

Presidente de Cruz Roja Española y de la Federación Internacional de sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja desde 1994, el grancanario Juan Manuel Suárez del Toro lleva ligado a la ONG desde 1971, cuando ingresó como voluntario. Suárez del Toro cree que también las ONG deben profundizar en el campo de la responsabilidad social corporativa (RSC), del buen gobierno y la transparencia. Por eso hoy mismo, en que esta organización celebra su Día Mundial bajo el lema Voluntariado, la fuerza de la humanidad, en homenaje a sus más de 90 millones de voluntarios en el mundo, adopta formalmente su propio código de buen gobierno y de conducta.

¿Qué es para usted la RSC?

Es una forma actualizada del compromiso de la empresa. No creo que fuera algo que no existiera en el pasado, sino simplemente que ha evolucionado y hoy, hay algunas variables o procedimientos que antes no se especificaban. Lo que en otro tiempo era sólo tener contento al accionista o buscar simplemente el beneficio, ha derivado en asumir dentro de la cultura empresarial otra serie de cuestiones o de valores en los que se tiene en cuenta el respeto al medio ambiente o a los derechos laborales, por ejemplo, como un valor intrínseco en la empresa.

¿Por qué se ha producido ese mayor interés por las políticas de RSC?

Es una consecuencia de la importancia que tiene el mundo empresarial en el modelo económico actual. Además, sería malo que la preocupación social sólo estuviera en manos de las ONG. La responsabilidad es cosa de todos. No es algo que pueda asumirse de manera parcial, porque cada vez las cosas son más integrales. Si a eso le unimos el auge y la influencia o capacidad de cambiar las cosas que tiene el mundo empresarial, es lógico que esto haya evolucionado hacia la valoración de unos resultados no sólo económicos, sino también de otro tipo.

¿Se trata de una respuesta hacia una presión por parte de la sociedad?

Todo forma parte de un conjunto, de una reflexión general donde se tiene que tener en cuenta la opinión de todos los grupos que están alrededor de la empresa. Una característica importante de la responsabilidad social es la comunicación hacia los grupos interesados, el permanente diálogo.

¿Cree que en algunas empresas la RSC es utilizada como herramienta de marketing?

Es posible que en algún momento sea así. Pero yo creo que, en esencia, hay una evolución hacia la sensibilidad en estos temas. Cuando se ve que esa sensibilidad además crea valor en la empresa, crea sostenibilidad y credibilidad, entonces es lógico que se quiera publicitar. Lo grave sería que fuera algo artificial y que sólo formara parte de una moda o de una campaña publicitaria. Lo importante para mí es que la RSC, cada vez más, va pasando a ser parte de la estrategia y de la esencia empresarial. Y los famosos tres balances ya empiezan a ser algo habitual.

¿El nuevo papel responsable de las empresas añade o resta protagonismo a las ONG?

Complementa. Las ONG nos dedicamos a problemas concretos. Pero eso, desde el mundo de las ONG sólo, no se puede lograr. Estas organizaciones hacemos una acción loable, tenemos sensibilidad y paliamos una parte importante de algunos de los problemas que puedan tener las personas, pero nosotros solos no podemos. Tenemos que contar con la ayuda de las administraciones, de los gobiernos y, desde luego, con la colaboración empresarial.

¿Desde las ONG se nota el avance en el camino de la RSC por parte de las empresas, por ejemplo, en Cruz Roja?

Cruz Roja desde hace tiempo tiene una relación muy cercana con el mundo empresarial. Hace ya unos años se creó la Fundación Cruz Roja que se dedica a la colaboración con el mundo empresarial. Y se colabora con muchas empresas. Tenemos una amplia gama de fórmulas de colaboración con las compañías, que es una forma de externalizar esta mentalidad de RSC que cada vez va creciendo más.

¿Se aplica la RSC en las ONG?

Yo creo que sí. El mundo de las ONG no está exento de tener que hacer cosas y de hacer autocrítica y en este aspecto. También las ONG estamos avanzando, pero tenemos que seguir aprendiendo de nuestras propias actuaciones, de cómo ser más eficientes, de cómo ser más transparentes, de cómo mostrar a la sociedad no sólo lo que hacemos, sino que lo hacemos bien. Y se puede entender así que la responsabilidad social también va creciendo en algo que, quizá, en las ONG estaba descontado por su fin social.

'Trabajamos con pymes y grandes empresas'

El presidente de la Cruz Roja Española confía en que la RSC pronto esté tan integrada en la esencia de las empresas que no exista el debate de si debe ser voluntaria o hay cuestiones que deben regularse por ley.

La colaboración es mayor con las grandes empresas que tienen más medios, o con las pequeñas que están más cerca localmente de algunos problemas?

Se está produciendo en todos los campos. A veces parece más evidente en el campo de las grandes empresas, porque están a la vanguardia de muchas cosas y llevan pasos de adelanto en este aspecto, pero si uno va al mundo local se ve que en muchísimas de las acciones que se desarrollan desde hace tiempo están implicadas muchas empresas locales. Es más llamativo por lo cuantitativo lo que hacen las grandes y por el efecto de concienciación, pero la pyme va por el mismo camino y hace tiempo que lo está haciendo.

Le parece que la RSC debería ser estrictamente voluntaria o deberían regularse por ley ciertos aspectos.

Es un proceso y, en la medida que éste vaya avanzando, va a ir formando parte de todo lo que rodea al mundo empresarial, la reputación de la empresa, etc., de forma que la voluntariedad que algunos ahora reclaman va a quedar desfasada por la realidad y va a ser autoimpuesta. Y si, a partir de ahí, se ayuda con regulaciones legales, pues también esto va a ser así, quizás para darle un pequeño empujoncito más. Pero lo importante es que la RSC se incorpore al acervo de los valores y a la reputación de la empresa y que forme parte intrínseca de ella.

Un Código de buen gobierno

Cruz Roja también tiene su código de buen gobierno. Desde hoy mismo, la ONG cuenta con un documento 'al estilo de los que están aplicando las empresas', explica su presidente, que recoge los principios que rigen circunstancias como las asociaciones de la organización con las empresas, la selección de proveedores, del personal, las inversiones en valores mobiliarios e instrumentos financieros o la captación de fondos.