Política monetaria

Trichet mantiene los tipos de interés en el 2,50% pero deja entrever nuevas subidas

El Banco Central Europeo ha decidido hoy mantener intactos los tipos básicos de interés en la eurozona en el 2,50%. Tras la decisión, esperada por los analistas después de las últimas declaraciones del gobernador de la institución, Jean Claude Trichet, el funcionario ha advertido de que la entidad se mantendrá "vigilante", un término interpretado por los expertos como el anuncio de un nuevo incremento del precio del dinero en la próxima reunión del BCE en junio.

El BCE ha decidido también mantener la facilidad de depósito, que marca la remuneración del dinero, en el 1,5%, y el tipo de la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos europeos, en el 3,5%.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, Trichet ha declarado que la entidad ejercerá una "estrecha vigilancia" para asegurar que los riesgos para la estabilidad de los precios a medio plazo no se materializan, incrementados en las últimas semanas por el alza de los precios del petróleo. El presidente de la entidad señaló que los riesgos parecen equilibrados a corto plazo, "aunque los altos precios del crudo han demostrado de nuevo la alta volatilidad y su potencial para plantear dificultades al crecimiento".

"Esto subraya la necesidad de una mejora en la transparencia de los mercados del petróleo y más inversión en este sector", añadió. Trichet señaló que la inflación probablemente permanecerá por encima del 2% a corto plazo, pero añadió que "se mantienen las condiciones para el crecimiento". La recuperación de la economía "parece avanzar, aunque todavía gradualmente", añadió.

Factores condicionantes

El mantenimiento del precio de dinero se produce en un momento en el que el euro consolida su fortalecimiento por encima de los 1,26 dólares. Los analistas adelantan que la divisa europea podría alcanzar este año los 1,30 dólares y convertirse en un elemento de presión que podría incluso llegar a disuadir al BCE de futuras subidas.

Otro de los factores que condicionan la situación actual es el fuerte encarecimiento del crudo. La escalada de los precios del petróleo es un elemento a tener en cuenta a pesar de que sus efectos sobre la política monetaria son difíciles de calcular, ya que podría provocar por un lado tensiones inflacionistas que recomendarían una subida de tipos y, por otro, convertirse en un elemento que invite a bajadas de tipos.

A pesar del optimismo, los analistas constatan que los tipos aún están alejados de la neutralidad monetaria que estimularía el crecimiento por un lado y controlaría la inflación por otro -una cifra que valoran alrededor del 3,5%-, lo que contribuye a respaldar futuras subidas de tipos.

Evolución de los tipos en Europa

El BCE se ha mostrado hasta el momento prudente en sus subidas, hasta el punto de que la de diciembre fue la primera desde el 6 octubre de 2000, cuando el precio del dinero alcanzó el 4,75%. A partir de ese momento, la institución monetaria comenzó a bajar progresivamente los tipos, hasta alcanzar el 2% en junio de 2003.

La autoridad monetaria de la zona euro dio por terminada en octubre de 2000 la última serie de incrementos de los tipos de interés, que le había llevado a subir las tasas en 2,25 puntos desde el inicio de esta tendencia, en noviembre de 1999. Después de octubre de 2000, el BCE mantuvo sin cambios los tipos de interés en el 4,75%, hasta el 11 de mayo de 2001, cuando los rebajó un cuarto de punto. Tres meses después, el 31 de agosto, la institución volvió a bajar las tasas un cuarto de punto, hasta el 4,25%, y el 18 de septiembre decidió recortar los tipos medio punto, hasta el 3,75%.

Los recortes de tipos prosiguieron durante el resto de 2001 -el 9 de noviembre el BCE volvió a rebajarlos medio punto hasta el 3,25%-, pero durante casi todo 2002, los tipos de interés permanecieron en este nivel, hasta el 6 de diciembre, cuando el BCE decidió rebajarlos otro medio punto y los situó en el 2,75%.

En marzo de 2003, siguió con el abandono de la política de tipos elevados y recortó los tasas en un cuarto de punto, hasta el 2,5%, para después situarlos en el 2% el 6 de junio de 2003, el nivel en el que permanecieron hasta el 1 de diciembre de 2005.