Crecimiento

La economía española creció un 3,5% en el primer trimestre del año

La economía española sigue creciendo a buen ritmo, pero su locomotora, la demanda interna, ha empezado a frenar. En el primer trimestre del año creció en un 3,5% interanual, gracias en parte a un crecimiento intertrimestral del 0,8%, según indican los datos que hoy ha comunicado el Banco de España en su último boletín mensual. Este organismo explica que la demanda nacional sigue mostrando una "lenta" desaceleración, al recortar la tasa de crecimiento en una sola décima, hasta el 4,7%. Y recuerda que el consumo y la inversión en capital fijo (especialmente la inmobiliaria) siguen siendo su principal combustible.

Por ramas de actividad, la construcción y los servicios de mercado han seguido siendo los sectores más dinámicos de la economía española y los que más han contribuido al aumento del PIB. Por su parte, la actividad industrial ha tendido a consolidar e intensificar la mejora que registró en la segunda mitad de 2005.

Las familias, amenazadas por el endeudamiento

En cuanto al consumo de los hogares, el Banco de España indica que ha seguido creciendo por encima de la renta disponible, aunque señala que el alza de los tipos de interés ha permitido que las familias moderen el consumo.

La desaceleración del crecimiento de los precios de la vivienda también ha tenido mucho que ver en esto, según el organismo, que apunta que ha contribuido a desacelerar el gasto de las familias, aunque aún no es suficiente como para que los hogares dejen de aumentar el endeudamiento y de recortar su tasa de ahorro.

De hecho, en los primeros meses de 2006 el aumento de la financiación concedida a los hogares ha sido superior al 20%. Eso significa que las economías familiares son ahora más vulnerables a las dos sombras que planean sobre el sector: el endurecimiento de las condiciones monetarias (por la previsible subida de tipos el próximo mes de junio) y por la ya segura desaceleración del precio de la vivienda.

Sugiere frenar la demanda por la vía fiscal

Respecto a otros factores de crecimiento, como la inversión en equipo o la construcción, se han moderado en el primer trimestre, aunque el crecimiento de la formación bruta de capital se mantuvo en torno al 6%. Y eso por las elevadas expectativas de demanda, aunque ha comenzado a desacelerarse, posiblemente, según el emisor, por el nuevo conexo de subidas de tipos de interés.

El sector exterior también ha trabajado para la buena cifra de crecimiento, y eso a pesar de que la mejora de la aportación de la demanda exterior neta ha sido algo menos intensa que durante 2005: ha recortado 1,4 puntos al crecimiento del PIB, una décima menos que en el trimestre anterior.

El informe concluye advirtiendo de que los cambios que se observan en los últimos trimestres en el patrón de crecimiento de España son todavía "inciertos e incipientes" y quizá demasiado "lentos y graduales" como para facilitar una corrección aún pendiente.

Una vez más, el Banco de España sugiere que las políticas económicas se orienten hacia la corrección de los desequilibrios, moderando las presiones de la fuerte demanda a través de la política fiscal, y aumentando la flexibilidad de la economía con nuevas reformas estructurales.