Literatura empresarial

"Decir a un lector cómo interpretar un relato es casi pornográfico"

"æpermil;rase una vez un hombre que parecía lo que era, por eso nadie se lo creía". "æpermil;rase una vez el gafe, que se encontró con un trébol de cuatro hojas. Y cuando nadie miraba, le arrancó una". æpermil;stos son un par de los 68 cuentos breves que Fernando Trías de Bes ha seleccionado, entre los más de 300 que ha escrito en poco más de un año, y que salen a la venta este mes, recopilados bajo el título de Relatos Absurdos. Una propuesta algo sorprendente para uno de los coautores de La buena suerte, el best seller de gestión empresarial más exitoso de los escritos en español. Traducido a 34 idiomas y distribuido en más de 70 países, el volumen que le proporcionó el éxito ya ha vendido más de un millón de ejemplares. Además, Ados Teatroa estrena en mayo una adaptación de su anterior publicación, El vendedor de Tiempo.

Trías atiende desde la cama, enfermo, después de que la fiebre le agarrara trabajando el día anterior, para su consultora de investigación e innovación Salvetti & Llombart.

Pregunta: Este libro sorprenderá a sus lectores ¿Con qué propósito lo escribió?

Respuesta: No hay un propósito concreto. Hay una técnica, la inversión: el anteponer un §no§ a cualquier enunciado. Decidí utilizarla tras una época en la que cayeron en mi mano todos los libros de Augusto Monterroso, máximo exponente hispano de la economía del lenguaje. Comenzó como un reto, un divertimento. Tengo casi 300, que escribía a ritmo de uno o dos al día, como un experimento. Seleccioné 70 u 80 para el libro.

P: ¿Fue fácil convencer a sus editores para que aceptaran publicar algo tan diferente a lo que los tenía acostumbrados?

R: No es un libro comercial y no tenía claro que me lo editaran. Pero en Urano le gustó mucho el concepto, y apostaron por él. Comparado con La buena suerte y El vendedor de tiempo, dentro del concepto de auto ayuda empresarial, no podrá tener tanto tirón, pero el relato breve es fácil de leer y mi libro tiene puntos en común con los anteriores: reflexión y lectura rápida.

P: ¿Es un intento de superar La buena suerte?

R: Sí. He cambiado de rumbo y objetivos. Me apetece seguir mis impulsos literarios y evitar las fórmulas comercialmente exitosas. Lo he pensado mucho y me decanto por esto. A partir de ahora voy a seguir mi propio interés. Con La buena suerte, tomamos el recurso de la narrativa empresarial, relatos cortos con mensaje, una técnica que ya se venía utilizando y funcionó. La técnica no garantiza el éxito, pero funcionó.

Ahora estoy escribiendo incluso novela. Escritura pura y dura. Trata de una familia y saldrá en octubre, pero no puedo decir más.

P: Volvamos al libro que nos ocupa ¿Por dónde parte de ese no ¢algo¢ para escribir los relatos?

R: Tu eres periodista. Así empezaría un relato. Y le pondría un §no§ delante. Una periodista que no publica. O que hace las entrevistas en silencio. Después, miraría a ver si ese estímulo me lleva a alguna situación y trabajaría sobre ella. Es sólo la materia prima que hay que moldear.

P: Escribe en la introducción que el lector debe interpretar libremente cada relato, pero usted ¿qué ha intentado trasmitir?

R: Cuando tuve que hace la corrección, después de meses de no haberlo leído, interpreté cosas distintas a la intención con la que lo escribí. El libro deja un espacio al lector. Y decirle cómo debe interpretarlo me parece casi pornográfico.

Aún así, le diré que he tratado temas que tienen que ver con la propia forma de ser, con el gran absurdo de la paradoja, los reversos del sí y el no, la verdad y la mentira. Cómo la oposición de extremos puede llegar a revestir sentido. También hay espacio para el humor, el guiño.

P: ¿Cuál es su relato favorito?

R: Me quedo con dos. La Superstición, porque apela al guión de vida, a la personalidad latente que por mucho que intentas evitar, emerge por su propia naturaleza. Y El médico, que también es de mis preferidos. Cuenta que la gente busca esperanza por encima de salud u otras cosas. También se puede ver en él la dualidad del ser humano: no sólo somos ciencia, sino sentimiento.

P: Todos empiezan a la manera clásica de ¢æpermil;rase una vez¢

R: Esa construcción tiene un poder mágico. Consigue que la mente se abra de una manera especial. Provoca que te traslades en tiempo y espacio y te dejes llevar. Como inicio de todo relato tiene un poder clarísimo.

P: Me parece que está empezando a ser más escritor que empresario...

R: Lo de qué quieres ser de mayor va cambiando con el tiempo. Yo siempre he tenido una vocación por lo artístico. Música, el piano y literatura. El mundo de la empresa también me gusta y me atrae en lo profesional pero nunca me llenará tanto. La creatividad va más allá de la creatividad empresarial.