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Monitor de Fitness, trabajo de moda

El factor humano se va haciendo un hueco cada vez más importante entre lo último en aparatos de gimnasia y las instalaciones deportivas más punteras que hasta el próximo domingo se exhiben en el salón monográfico de la industria del gimnasio (Fitness), en el pabellón 9 de la Feria de Madrid-Ifema.

Cada vez hay más gente apuntada a un centro deportivo y los responsables de éstos intentan diferenciarse de la competencia ofreciendo, además de las instalaciones más completas, polivalencia en sus ofertas y disponibilidad hacia el cliente. Como consecuencia de ello la figura del monitor de Fitness está en auge para poder atender a una gama de actividades más completa.

Ya no sólo hay que enseñar musculación o aeróbic. Disciplinas como el ciclo indoor, pilates, nutrición, cardio kick box, step, funky o tonificación tienen numerosos practicantes. Por ello cada vez son más numerosos los gimnasios que contratan de dos a tres instructores por sala para poder realizar el seguimiento de todos sus usuarios, factor determinante al incidir en la fidelización de los clientes.

'Los monitores en definitiva son los que transmiten la imagen y la filosofía de los centros. La maquinaria aporta numerosas comodidades al usuario, pero todo ejercicio requiere de programación y supervisión para que los resultados sean evidentes', afirma Manel Valcarce, director de la Federación Española de Aeróbic y Fitness (Feda).

El amplio abanico de la oferta de los gimnasios no cesa de incrementarse y en este sentido Feda ha adaptado su plan de estudios a las últimas tendencias. 'Los cursos de nivel tienen un coste de 1.000 euros e incluyen cerca de 300 horas, con bloques prácticos y teóricos mientras que los específicos, de 25 a 30 horas, cuestan 300 euros', explica Fernández. Entre los requisitos para ser un buen monitor, los expertos destacan tener sentido del ritmo, dotes para la comunicación y alta resistencia física.