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Jorge Sendagorta

'Este año contaremos con empresas en México y Polonia'

Sener cumple 50 años. Lo que en origen era una ingeniería es actualmente un grupo de sociedades con 3.500 personas en plantilla

La compañía fue creada en Bilbao por su padre Enrique en 1956. Posteriormente se incorporaría su tío José Manuel. Hoy, cincuenta años después, Sener sigue bajo la tutela de la familia Sendagorta. Jorge Sendagorta (Madrid, 1952), dirige un grupo que cuenta con una plantilla de 3.400 personas, factura 540 millones de euros y tiene unos fondos propios de 102 millones. Sener no quiere perder el paso de la globalización. Va a inaugurar una filial en Polonia y cerrará en breve su entrada en el capital de una compañía mexicana de ingeniería en la que trabajan 300 personas.

¿Cuáles son los hitos en los 50 años de historia de Sener?

Creo que el primero es la decisión de abrir la actividad a proyectos industriales, que se produce cuando nos adjudicamos un contrato para construir un buen número de grúas. Posteriormente conseguimos participar en los proyectos de construcción de centrales nucleares y en aeroespaciales.

'Hemos identificado nichos de negocio que nos permitirán crecer más'

Sí, pero en 1982 se declara la moratoria nuclear, un negocio muy importante para ustedes.

Al principio lo pasamos mal y la compañía redujo considerablemente su tamaño. Teníamos que identificar nuevas áreas de negocio. Así, decidimos apostar por la ingeniería de telecomunicaciones y entrar en el área de defensa. Esta apuesta nos permitió, en 1995, participar en el motor del avión de combate europeo Eurofigther que daría lugar, en 1988, a la creación de Industria de Turbopropulsores (ITP) junto con Rolls Royce y el entonces Instituto Nacional de Industria (INI).

¿Cuándo se produjo el traspaso de poderes en la compañía?

A partir de 1986 se sucede un cambio pausado en la gestión, donde tomo el relevo de mi tío José Manuel.

Pero hoy en día ya no es una ingeniería, sino un grupo consolidado.

Esa fue otra decisión estratégica. En 1996 decidimos crear el grupo Sener y convertir una ingeniería en un grupo de empresas que deciden promover proyectos industriales, de servicios y participar en su capital. El objetivo era, y es, dar una mayor estabilidad al conjunto del negocio.

¿Cómo está estructurado el grupo?

En ingeniería, energía y medio ambiente, donde tenemos participaciones, por ejemplo, en la central de valorización de residuos sólidos urbanos Zabalgarbi y en el área aeroespacial. En esta línea de negocio, somos mayoritarios en ITP y participamos en proyectos como Galileo, entre otros.

¿Cuáles son sus perspectivas de futuro?

Cincuenta años de actividad dan para mucho y hemos aprendido a hacer bien los trabajos. En ingeniería estamos en un momento dulce, tanto en el área civil como en infraestructuras ferroviarias y aeroportuarias. Por ejemplo, y por citar sólo algunos, estamos en proyectos en el exterior, en los metros de Orán y Argel en Argelia, en el metro de Oporto, en la línea de alta velocidad de Francia o en la ampliación del aeropuerto de Varsovia, junto con Ferrovial.

¿Y en los proyectos energéticos o petroquímicos?

El momento es excelente. Estamos muy activos en la construcción de centrales de ciclo combinado y en plantas de regasificación. Nuestra filial Argentina participa en varios proyectos con Repsol y Petrobras.

¿Han encontrado nuevos nichos de negocio?

Hace cuatro años empezamos a trabajar en sistemas que denominamos de actuación y control y que será, en un futuro no muy lejano, como una pequeña ITP. La idea es construir pequeñas series de aparatos de alto componente tecnológico y valor añadido que se configuran como elementos críticos. Por ejemplo, antenas para proporcionar internet de banda ancha en los trenes que están en constante movimiento o un asistente quirúrgico para operaciones de laparoscopia.

Ustedes trabajan en casi todo el mundo. ¿Tienen algún plan de expansión?

La globalización avanza. Hemos elaborado un plan estratégico para el periodo 2005-2008 cuyo eje principal es la internacionalización para aprovechar las oportunidades que nos ofrece la apertura de nuevos mercados.

Esa política ya la iniciaron hace cuatro años...

Sí. Empezamos en Argentina para trabajar en proyectos de ese país y de Brasil. Ahora mantenemos negociaciones para tomar una participación en una importante ingeniería de México en la que trabajan más de 300 personas. Se está produciendo un desarrollo espectacular en ese país en infraestructuras energéticas y petroquímicas. En Polonia tenemos un equipo de ingenieros polacos los estamos formando en España e impregnándoles de nuestra cultura para que trabajen en la filial que vamos a crear en ese país para atender a toda Europa del Este.

La estructura accionarial de Sener es familiar. ¿Tienen previsto abrir el capital?

No. Vivimos una situación tranquila. El capital ha pasado de la primera generación de los Sendagorta a la segunda y, todos, estamos unidos en el mismo proyecto. No hay necesidad de inyecciones económicas y no tenemos endeudamiento. Seguimos una política financiera y de dividendos muy conservadora.

Una importante ingeniería española tiene previsto salir a Bolsa próximamente. ¿Piensan ustedes hacer lo mismo?

Creo que tiene poco interés para los inversores la salida a los mercados de valores de una ingeniería sobre todo por la fluctuación de su cartera de trabajo. Un año tienes mucho y otro, bastante menos. Sener tiene el crédito que nos da 50 años de historia pero, aun así, no tenemos ninguna necesidad. Además hace dos años firmamos la familia en la que reafirmamos nuestra voluntad para continuar y potenciar Sener en el futuro. Ahora, la segunda generación, somos quince accionistas.

La salida a Bolsa de ITP debe esperar

La decisión está tomada pero no se sabe cuando se materializará. ITP, una de las joyas de la corona de la cartera de participadas de Sener, tiene proyectada su salida al mercado de valores en los 'próximos años', según asegura Jorge Sendagorta. ¿Por qué?. El máximo responsable del grupo de ingeniería asegura que el mercado 'ahora' no reconocería el valor de la empresa fabricante de motores de aviación y turbinas de gas. Sendagorta es contundente en sus manifestaciones. 'Estamos todavía en fase de inversión y, quizás, nos falte algo de musculatura'. A renglón seguido afirma que el 'tamaño' no es lo más importante en Bolsa 'sino los proyectos que se tienen y, las expectativas de futuro'. En este sentido manifiesta que expectativas se tienen, proyectos, también, pero que tienen que madurar.Respecto a los 200 millones de euros que tienen previsto invertir ITP en los próximos tres años, una compañía en la que controlan el 53% del capital, se dirigirán al desarrollo de nuevos proyectos como los motores para aviones de tipo medio 'en los que tenemos presencia'.

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